El Colegio de Farmacéuticos se pronunció a favor de una sentencia judicial que impide vender medicamentos en kioscos, supermercados y estaciones de servicio. Los especialistas advierten sobre los peligros de comprar remedios en lugares no autorizados.
La sentencia, que fue dada a conocer por el juez Guillermo Martín Scheibler, reafirma que "la ciudad debe poner en vigencia el contenido de la ley nacional que prohíbe la venta de remedios en lugares no autorizados", dijo el farmacéutico Daniel Rossi (MP 13831), integrante del colegio.
La venta de medicamentos fuera de las farmacias "está poniendo en juego la salud de la gente", según advirtieron los especialistas. De acuerdo con cifras extraoficiales, el 20 por ciento de los remedios que se consumen se adquieren fuera de las farmacias. En esos comercios, que incluyen kioscos, supermercados, estaciones de servicio, verdulerías, gimnasios y hasta hoteles alojamiento (como en el caso de copias del sildenafil, cuya marca comercial más conocida es el Viagra), se venden tanto medicamentos de venta libre como los de bajo receta y de receta archivada. Dos de cada 10 remedios son falsos, según el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos.
"La gente puede creer que se está curando de una enfermedad, pero el medicamento que se vende fuera de la farmacia puede no ser efectivo. Y si el remedio está adulterado o vencido, también se corre el riesgo de sufrir una intoxicación", explicaron los farmacéuticos.
En la provincia de Buenos Aires está prohibida la venta de cualquier medicamento fuera de las farmacias, pero algunos comerciantes no cumplen. "Venden los remedios fraccionados, algo que no permite conocer su fecha de vencimiento. Pueden estar vencidos. El problema es grave porque nadie garantiza la calidad de los medicamentos ni tampoco su conservación", dijeron en las farmacias. E insistieron con que un dueño de kiosco o supermercado de barrio no puede brindar el asesoramiento técnico que un consumidor puede necesitar para entender cuándo y cómo debe tomar un remedio.
Los especialistas recomendaron adquirir los medicamentos en farmacias autorizadas y de confianza, no comprar por internet o en la vía pública, sospechar de las grandes ofertas y pedir factura de compra. También aconsejaron no comprar remedios cuyos dispositivos de seguridad de cierre, como lacres o bandas elásticas, hayan sido violados e informar al médico o farmacéutico si el consumidor nota efectos no deseados o falta de efecto terapéutico del remedio.
Según el Colegio de Farmacéuticos, los medicamentos son el agente causal del 30% de las intoxicaciones accidentales. Además, se utilizan en el 70% de las tentativas de suicidio y en el 25% de las consultas por abuso de drogas.
Rossi recordó que durante la década del '90 el Poder Ejecutivo desreguló la venta de remedios con el objetivo de lograr un mayor acceso a los medicamentos y mejorar la asignación de los recursos para una más justa distribución del ingreso. ?Lamentablemente esto no sucedió y se permitió que canales ajenos a la legalidad de la comercialización del medicamento ingresaran al mercado: kioscos, supermercados, estaciones de servicio e incluso gimnasios. De esta forma, se perdió la trazabilidad, que es el seguimiento sobre el producto en todas las etapas de su comercialización. En ese proceso se detectan falsificaciones y adulteraciones?, explicó Rossi. Y advirtió que se produjo un vacío legal porque la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica no tiene competencia para fiscalizarlos. "Así, pueden comercializarse medicamentos robados, falsificados y que no han cumplido con las condiciones de almacenamiento y conservación adecuados. Pero lo más preocupante de todo es que no existe el asesoramiento profesional farmacéutico?, alertó
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