“Pan, pizzas, postres, tartas, masas para empanadas y ñoquis, son algunos de los alimentos que se enseña a cocinar usando productos libres de gluten”, detalló la presidenta de la ‘Fundación de Celíacos’, Silvia de Cáceres. Son clases de cocina que dicta la Municipalidad comenzó a dictar desde abril de este año en Centros Integradores Comunitarios de la ciudad.
La celiaquía es la intolerancia permanente al gluten, conjunto de proteínas presentes en el trigo, la avena, la cebada y el centeno (T.A.C.C.) y productos derivados de estos cuatro cereales. “La importancia de las clases de cocina para pacientes con esta enfermedad radica en que su tratamiento es exclusivamente dietético y consiste en eliminar de la alimentación diaria los cereales que contienen gluten y sus derivados. No existe medicación para curar la celiaquía, nuestro alimento es nuestro medicamento”, explicó la encargada de dictar las clases, Silvia Moreno De Cáceres, presidenta de la “Fundación de Celíacos” que funciona en el Pasaje Acevedo 2530, altura avenida Colón al 1.500.
Durante las clases los pacientes y sus familiares aprenden a preparar alimentos usando cereales sin gluten como el arroz, maíz, mijo y sorgo, y sustitutos de harinas de trigo como la fécula de maíz, de mandioca y tapioca. Para una dieta más sana, se fomenta el consumo de alimentos naturales sin gluten como verduras y hortalizas, frutas, legumbres, leche y derivados, carnes, pescados y huevos, reservando el consumo de productos manufacturados denominados "sin gluten" para casos o situaciones concretas. “Pan, pizzas, postres, tartas, masas para empanadas y ñoquis, son algunos de los alimentos que se enseña a cocinar usando productos libres de gluten”, detalló Silvia de Cáceres.
Las clases también funcionan como un espacio de integración y contención para los pacientes y sus familias, que comparten sus experiencias y conocen más acerca de la enfermedad.
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