El macrismo local busca que el radical Mariano Campero -actual concejal- desista de su postulación a intendente de la “Ciudad Jardín”
Cada vez que la Municipalidad de Yerba Buena es nombrada por los principales referentes del Acuerdo del Bicentenario sobreviene la incertidumbre y la desazón. Ocurre que la Ciudad Jardín se ha transformado en un dolor de cabeza para los dirigentes del espacio que lidera el radical José Cano y secunda el peronista Domingo Amaya. Hasta anoche no había una definición sobre si será el radicalMariano Campero o el macrista Alberto Colombres Garmendia el candidato que buscará suceder en el cargo al alperovichista Daniel Toledo.
El concejal radical de Yerba Buena reiteró a LA GACETA que su postulación sigue firme y que no tiene intenciones de bajarse. Es más, aseguró que cuenta con el apoyo de Cano y de un vasto sector de la dirigencia histórica del radicalismo.
“Ya lo vengo diciendo desde hace tiempo. Invito a todos los sectores que se presenten y sumen para la fórmula Cano-Amaya. Porque aquí el objetivo es ganar para devolverle la dignidad a la gente. Estamos más firmes y fuertes que nunca. Tengo el pleno apoyo del partido, de Cano y de los vecinos para continuar en la carrera por la intendencia. Somos competitivos y estamos bien posicionados. Ratifico mi intención de ser candidato”, enfatizó Campero.
Molesto por la situación, el legislador Colombres Garmendia dijo que si el radicalismo decide no unificar candidaturas, el PRO exigirá que se aplique el mismo criterio en otros municipios donde el radicalismo había cerrado que se presentaría solo. “Soy de la idea que hay que tener un solo candidato en cada distrito. Y en este esquema siempre se habló que la candidatura de Yerba Buena iba a recaer en el PRO. Ahora bien, si el criterio es presentar varias candidaturas, el PRO también presentará candidatos en capital, conFacundo Garretón, y en Concepción con Ramiro Beti (es presidente del club Huirapuca)”, amenazó el macrista.
Ayer al mediodía, Colombres Garmendia y Campero coincidieron circunstancialmente en una parrillada de Barrio Norte. En un breve cruce de palabras, ambos dirigentes se comprometieron a compartir un café para analizar la situación e intentar arribar a un acuerdo. ¿Se sentarán?






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