Código de Publicidad: “La ordenanza es un desastre, se la mire por donde se la mire”

El concejal Carlos Fernando Arroyo, del Frente Es Posible, afirmó que la normativa “es arbitraria y ridícula” y anticipó que “dejará sin trabajo a mucha gente”. Y fue aún más lejos: “si llego a ganar las elecciones, una de las primeras medidas que tomaré como intendente será pedir la derogación de esta porquería”.
En declaraciones a Cazador de Noticias, el edil comentó: “el arco opositor votó en contra del proyecto, con lo cual la votación quedó 12 a 12 (11 de Acción Marplatense y Mario Luchesi) y debió ser desempatada por el titular del cuerpo, Marcelo Artime”.

Y añadió: “sinceramente tuve verguenza ajena y sentí que un Concejo con la capacidad que tiene el de Mar del Plata no podía dar el visto bueno a esta ordenanza que nos dejará absolutamente mal parados”. “Creo que la ciudad va mal si sigue por este camino”, remarcó.

A colación, en tanto, el legislador local apuntó: “me llama poderosamente la atención que hayan tardado tanto meses para plantear esta porquería, que hasta tiene horrores de redacción desde el punto de vista gramatical y sintáctico”.

“Antes de hacer este mamotreto - se quejó Arroyo - hubiera preferido que redactaran un artículo único que directamente prohibiera la publicidad en General Pueyrredon”. “Con eso hubiera sido suficiente”, consideró.

En idéntico sentido, el concejal explicó: “tengo entendido que han querido copiar una ordenanza de Rosario, pero claramente lo han hecho mal, incluso incursionando en situaciones que posiblemente desembocarán en una enorme cantidad de juicios en contra de la comuna”.

Entre los presuntos errores, Arroyo mencionó que “se pone un plazo para que las marquersinas vayan desapareciendo, pero a la vez se utiliza un criterio absolutamente discriminatorio, ya que sólo se permitirá su uso para farmacias, teatros y un rubro más, dejando afuera a todas las demás actividades”.

Sin embargo, poco después, reconoció que una de las cuestiones que más le preocupa es que “todo parece indicar que la ordenanza conduce a un monopolio”.

Por último, aclaró: “ninguno de los que votamos en contra estamos en desacuerdo con la necesidad de regular la actividad para evitar los abusos y poner límites en virtud de la seguridad de la problación y en orden al sentido común”.

“Pero lo que sí nos parece - completó - es que los particulares se tendrían que manejar en un marco más ordenado, en el cual la Municipalidad se ocupe de recaudar dinero en concepto de publicidad que le permita, por ejemplo, bajar las tasas o mejorar los servicios de educación, salud y limpieza”.

Comentá la nota