En el marco de año electoral, se relentó el debate del proyecto radical de reemplazar la norma más importante del municipio. Por la suba salarial del Suoem, las multas que establece subieron 19% desde que fue elaborado.
Arrancó con ímpetu y gran presentación, pero su debate –polémico- se “planchó” y todo indica que quedará para luego de las lecciones. Se trata del proyecto de Código de Convivencia elaborado por la gestión radical, una norma que se propone reemplazar con muchos cambios y novedades a una ordenanza vertebral del municipio: el Código de Faltas, que tipifica todas las faltas y sus multas en la ciudad.
Elaborado por una “comisión de notables” presidida por Ramón Ortega, titular del Tribunal de Faltas, fue presentado por el propio Ramón Mestre como iniciativa clave de su gestión, a fines de 2014, ingresó al Concejo Deliberante y, según el plan oficial enunciado, debía quedar sancionado en marzo de este año. Desde el arranque muchos de sus puntos detonaron polémica. La prohibición total a la pirotecnia, la creación de multas para quien utilice servicios de carreros y subas en las multas del 600% fueron algunos de los ejes de polémica. Mestre salió públicamente a respaldarlo.
Los carreros son uno de los grupos que rechaza el Código de Convivencia municipal.
Sin embargo, dentro del Concejo con el correr de las semanas su tratamiento fue ganando calma y hoy se analiza cada semana en comisión, con un largo proceso de debate aún por delante.
“Lo estamos revisando puntillosamente, siempre tuve claro que sería así porque no es un tema para tocar por arriba. La Comisión que lo redactó trabajó más de un año, no vamos a aprobarlo en 30 días porque lo queremos hacer bien y con consenso”, insistió Luca Cavallo, concejal radical.
Sin embargo, fuentes oficialistas reconocieron que la contienda electoral no es un buen contexto para llevar al recinto un tema así, fértil para la polémica. “Es una etapa donde todo es subjetivo. En clima electoral hay temas que son difíciles, en los próximos 60 días habrá mucha hipocresía, y es una lástima que una norma tan importante se debata desde ese lugar y no desde el bien de la ciudad”, señalaron justificando la idea de que la norma sería sancionada luego de las elecciones municipales. “Lo que es seguro es que Córdoba tendrá su nuevo Código antes de que termine esta gestión”, confirmaron.
Los bloques opositores confirmaron que están participando del debate, que viene más lento de lo esperado; y coinciden en que en algún momento se deberá convocar a todos los actores (organizaciones, vecinos, etc.) que quieran opinar y sumar a la norma. cavallo confirmó que así será, y aseguró que hay una lista de al menos 20 entidades que serán escuchadas, además de numerosos ciudadanos comunes y centros vecinales.
“Me da la sensación que lo tendrán allí esperando hasta que pasen las alecciones. Es ridículo que una gestión que no da servicios ponga un Código de Convivencia como eje. ¿Cómo va a multar a una señora que contrata a un carrero si no pasa a levantar la poda y los escombros?, por ejemplo”. Olga Riutort, concejal Eva Duarte y candidata a intendente.
Multas 19% más caras. Un punto clave del nuevo Córdoba es el cambio en el modo de cómputo de las multas que cobra el municipio, que pasarán de los actuales valores fijados en pesos –que deben actualizarse por ordenanza- a estar fijadas por una Unidad Económica Municipal (UEM). La misma equivale al 1% del sueldo mensual de un Jefe de Departamento y se va actualizando con cada suba salarial municipal. En 2014, la misma equivalía a $167,5 pesos; pero como efecto de dos incrementos salariales acumulativos otorgados por el municipio desde entonces –superan el 19%- hoy la UEM ya está en $201, informó Cavallo.
Así, por citar sólo un ejemplo, la multa fijada a quien contrate servicios no autorizados para disponer basura (a carreros, por ejemplo) estaba fijada entre 1.675 pesos y 8.375 pesos en el arranque, pero ahora ya se ubica entre 2010 y 10.050 pesos (figura como de 10 a 50 UEM en el proyecto).
Cavallo rebeló que entre las correcciones y pequeños cambios que hasta ahora se han realizado al proyecto se incluyó algunos “emparejamientos” de multas y mejoras: “Algunas nos parecían muy baratas y otras cuyos mínimos y máximos eran muy desproporcionados. Y, por ejemplo, aunamos las sanciones para conducción peligrosa y conducir a alta velocidad dejando al juez la posibilidad de fijar multas entre 4 y 200 unidades económicas”, dijo.
Multas contra el carrero, protestas y piroctecnia
Multas a las nubes. Propone fuertes incrementos en todas las multas (algunos superiores al 600%), y otras nuevas. Además cambia el modo de fijarlas usando una unidad que se actualiza con el sueldo básico. Algunos ejemplos: la multa actual de $600 a $2 mil por cruzar un semáforo en rojo sube a $2010 a $4.020 (10 a 20 UEM), más de un 200% de incremento. Manejar hablando por celular crece a un rango entre $1000 y $3000 pesos.
Trabajo comunitario. Se crea como sanción dispuesta por los jueces para quien no pueda pagar las multas.
Circulación y protestas. Prohíbe el corte de calles consideradas corredores sanitarios y de emergencias, y aquellas por las que circula el transporte público. Para quien viole esa veda, se prevén altas multas.
Residuos y carreros. Se refuerzan con claridad deberes y obligaciones de grandes generadores y particulares. Se crean multas para vecinos que contraten “particulares no autorizados”(ejemplo: carreros) para disponer residuos.
Pirotecnia. Se prohíbe su uso, venta y comercialización. Se da 5 años a la fabricantes radicadas en Córdoba para cambiar su actividad.
Alcohol y drogas. El Código tipifica fuertes sanciones para quien maneje bajo efectos del alcohol o sustancias tóxicas.


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