Causa Río Tercero: para el juez Ochoa, Menem fue el instigador

En su resolución, dice que la Fábrica Militar tuvo “un rol protagónico” en el tráfico ilegal de armas. Acota que la explosión se produjo para borrar el faltante de proyectiles desviados a Croacia y Ecuador

Para el juez federal de Río Cuarto, Carlos Ochoa, el senador nacional y ex presidente Carlos Menem fue el “instigador” de la voladura de la Fábrica Militar de Río Tercero, ocurrida en 1995, a los fines de tapar el faltante de proyectiles desviados ilegalmente a Croacia y Ecuador.

“Es así entonces que a criterio del suscripto se aprecia con el grado de probabilidad que exige esta etapa procesal que Carlos Saúl Menem ha participado como instigador del delito de estrago doloso agravado por muerte de personas”, señala el juez Ochoa en la resolución a través de la cual procesó nuevamente al ex mandatario nacional.

El escrito del magistrado riocuartense fue difundido ayer por el Centro de Información Judicial (CIJ).

Como se informó, el juez Ochoa volvió a procesar a Menem en el marco de la causa por la voladura de la Fábrica Militar.

También sobreseyó al ex jefe del Ejército Martín Balza.

En sus fundamentos, el magistrado riocuartense señala: “En su carácter de máxima autoridad del país y partícipe en los hechos, podría haber determinado a quienes con él pergeñaron el tráfico ilegal de armas para que eliminen todo tipo de rastros de esa operación delictiva tendiente a evitar que, en el futuro, se le pudiere endilgar intervención alguna en los mismos”.

Y añade: “Es decir que las decisiones de lo que se llevara a cabo en Río Tercero eran tomadas por los funcionarios que tenían bajo su órbita el manejo de la Fábrica Militar y de todos aquellos que pudieren resultar responsables por el contrabando de armas que a la fecha del estrago llevaba apenas unos meses de investigación”.

“Las pruebas colectadas en esta causa permiten claramente inferir, por existir un hilo conductor, que lo que ocurriera antes y, especialmente con la explosión, eran producto de decisiones adoptadas desde el poder central, desde donde se impartieron las órdenes del acto criminal”, manifiesta el juez.

Y acota: “No puede, a esta altura de los acontecimientos, negarse que la maniobra de la venta ilegal de material bélico no concluyó con el contrabando que ha sido debidamente probado, sino que, precisamente a raíz de haber quedado al descubierto dichas maniobras delictivas, se hubieron llevado a cabo otras actividades que terminaron con la desgraciada explosión de la Fábrica Militar de Río Tercero, con el espurio objeto de borrar cualquier rastro que pudiera vincular a ningún funcionario con el mentado contrabando”.

“La orden de eliminar todo tipo de prueba incriminatoria habría bajado por los canales pertinentes a quienes integraban la DGFM (Dirección General de Fabricaciones Militares) y del mismo modo a la rígida formación militar y a quienes ocuparan cargos en la misma y FMRT (Fábrica Militar de Río Tercero), cuyos miembros se debían al poder político del presidente”, sostiene.

Otras consideraciones

* “La Fábrica Militar de Río Tercero tuvo un rol protagónico en el tráfico ilegal de armas, municiones y pólvora en la Argentina, entre los años 1991 y 1995; ello conforme a la amplia prueba receptada en oportunidad de investigar la causa; la que determina que operó como centro de almacenamiento y distribución de pertrechos que salieron clandestinamente del país rumbo a Ecuador y Croacia”.

* “Partieron innumerable cantidad de camiones con contenedores cuyo destino final era el puerto de Buenos Aires, circunstancia no desconocida por la Dirección General de Fabricaciones Militares, especialmente por los encargados de Producción Militar y Comercialización, coroneles (Carlos) Franke y (Edberto) González de la Vega.

Circunstancias éstas que por su trascendencia en modo alguno eran desconocidas por el poder político de turno, encabezado en esa época por el imputado Menem”.

* “La flexibilidad absoluta de controles, especialmente el día y hora del suceso (03-11-95), el ingreso de material bélico que se camuflaba con pintadas de otros países y el faltante de material bélico que se ha visto corroborado con pericias técnicas, los movimientos de vehículos que ingresaban y egresaban sin especificación de destinos, cargas y descargas de material sin el debido registro contable, demuestran acabadamente que el centro operativo de maniobras ilegales de tráfico era la FMRT”.

Con Menem, ya son seis los procesados en la causa judicial.

Los restantes son los militares retirados Edberto González de la Vega, Carlos Franke, Jorge Cornejo Torino y Marcelo Gatto y el ex subinterventor de Fabricaciones Militares Norberto Emanuel.

El 3 de noviembre próximo se cumplirán 18 años del estallido.

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