El Gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, se distanció de la reincorporación de dos de los seis policías separados de la fuerza, vinculados con los apremios ilegales ejercidos contra seis adolescentes de Bariloche.
En rigor, los dos efectivos de la Comisaría 28 reincorporados, habían sido apartados de la fuerza el pasado 1 de agosto, bajo la acusación de "responsabilidad funcional”, por no tomar la denuncia de la golpiza, perpetrada contra los seis adolescentes de la murga del barrio Arrayanes.
Al respecto, Weretilneck aclaró: “Son sólo dos de los seis separados de la fuerza. Necesitamos que la Justicia determine el grado de imputabilidad de cada uno”, y destacó que la investigación que derivó que los seis agentes fueran puestos en cesantía, “fue interna, de la fuerza. Ahora el Juez o el fiscal deberán determinar el grado de responsabilidad de cada uno, en estos atropellos y abusos”.
En tanto, el Gobernador ratificó que “ése es nuestro punto de vista", pese a la disidencia entre las partes sobre los rangos de responsabilidades. "Hay que ser respetuoso de lo que resuelva la Justicia”, sostuvo.
En una misma línea, recordó que gobiernos anteriores, mantuvieron una “deteriorada” relación con la fuerza policial.

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