La intervención se hizo gracias a la adquisición de un equipo de última generación, que ataca directamente la afección en el cristalino.
En este caso, merced al aporte de la cooperadora, se logró adquirir un facoemulsificador destinado al área de Oftalmología.
Se trata de equipamiento de última generación que permite extraer el contenido cataratoso del cristalino, preservando la cápsula, mediante ultrasonido y aspiración.
Tanto esa herramienta como un microscopio fueron habilitados ayer, alrededor de las 15, con la primera cirugía de cataratas realizada en el ámbito público a un paciente de 60 años, oriundo de Coronel Pringles.
La intervención estuvo a cargo de un equipo médico liderado por el especialista Hernán Long.
"El déficit que teníamos en el área generaba una gran derivación a otros centros, teniendo en cuenta que esta cirugía no se llevaba a cabo en sanatorios públicos de la ciudad ni de otras provincias", manifestó Long, para remarcar que numerosos pacientes sin recursos, que requerían esta operación, se veían obligados a viajar a Buenos Aires o bien atenderse en clínicas privadas.
Afirmó, además, que esta afección genera una masiva concurrencia en el edificio de Láinez y Necochea.
Ayer, el propio director del sanatorio, doctor César Comezaña, manifestó su satisfacción con la incorporación de la nueva aparatología.
"Es de mucha importancia para la gente", definió, para agregar que la mayor incidencia de cataratas se registra en pacientes mayores de 60 años.
Asimismo, dijo que el facoemulsificador, cuyo costo aproximado es de 300 mil pesos, permite concretar la intervención en tiempo breve, es decir, no más de 30 minutos.
Desde hacía mucho tiempo que los miembros de la cooperadora venían observando esta necesidad que recién pudo cristalizarse ayer.
Clima de alegría. La cirugía concluyó con éxito alrededor de las 17, en medio de un clima de alegría en todo el servicio de Oftalmología, donde no faltaron quienes reconocieron que, pese a la etapa de adversidad económica que atraviesa el principal efector de salud de toda la región, su funcionamiento continúa siendo de gran trascendencia para muchas personas, en especial para quienes carecen de recursos.
Una vez concluido el procedimiento, el doctor Long mantuvo un breve encuentro con los miembros de la cooperadora del sanatorio, a fin de detallarles el funcionamiento del aparato.
Incluso se enviaron fotografías de la cirugía al ministerio de Salud bonaerense.
¿Qué es? La catarata es la opacificación del cristalino, el cual es un pequeño lente que todas las personas tenemos dentro de los ojos y que normalmente es transparente.
Cuando ese lente se enturbia, pierde la transparencia y los rayos de luz no llegan con la claridad necesaria a la retina.
La visión se hace borrosa provocando la deformación de imágenes y palabras, alteración de la visión nocturna, y también en la tonalidad de los colores.
No se ha demostrado en forma fehaciente, hasta el presente, qué gotas y/o píldoras para la catarata poseen efecto favorable.
Actualmente la única forma de solucionar el problema de un ojo con catarata es mediante la intervención quirúrgica.
Si la catarata es la única causa de disminución visual, esta operación le proporciona una notable mejoría.
El equipo
La cirugía realizada por primera vez en el ámbito público local, en el servicio de Oftalmología del Hospital Penna, estuvo a cargo de un equipo que lideró el médico Hernán Long. Lo acompañaron el especialista Lisandro Pendino, el residente Ariel Corinaldesi y la enfermera Analía Poblet. La intervención se inició alrededor de las 15 y concluyó aproximadamente dos horas después.
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