Catamarca consolidó un método seguro para los residuos patogénicos

Catamarca consolidó un método seguro para los residuos patogénicos

La planta ubicada en la zona del Pantanillo procesa alrededor de 40 toneladas mensuales de desechos con riesgo biológico.

Catamarca logró acceder a los últimos estándares en el tratamiento de residuos patogénicos a partir de la puesta en marcha de un método que incluye todas las etapas de control y diferenciación hasta la disposición final segura. No hace mucho, la basura con riesgo biológico era depositada en el mismo lugar que los residuos domiciliarios y se convertía en una gran fuente de contaminación para el ambiente.

El cambio llegó a partir de la adhesión de la provincia a la Ley nacional Nº 24.051 y de la homologación de los conceptos que allí se establecen. “Antes transportaban los residuos al Pantanillo y los tiraban, era una mascarilla porque no había trazabilidad del residuo, que luego se mezclaba con los otros”, explicó el director de Gestión Ambiental, Luis Constantini, quien agregó que “el tipo de destrucción es una de las cosas modernas”. “Antes se hacía quemando la basura en hornos, ahora mediante presión de temperatura se mata a los gérmenes, transformando los residuos patogénicos o patológicos en domiciliarios”.

El geólogo explicó que se firmó un convenio con la empresa “Hábitat Ecológico S.A”, que actualmente se ocupa del procesamiento de los mencionados residuos. “Pagamos el servicio del sector público y a la vez fiscalizamos tanto éste como el privado para que se cumpla la norma. Hemos sido cuidadosos en el contrato, teniendo en cuenta que previo a la materialización de este proyecto habíamos estado viendo cómo se manejan las otras provincias; debo decir que lamentablemente éramos una de las pocas provincias que no tenían el sistema”, reveló.

El proceso

Hábitat provee contenedores y bolsas rojas a los generadores de residuos patogénicos, de acuerdo a la cantidad que genera. Posteriormente, el transporte, que es un vehículo adaptado y diferenciado, retira los residuos riesgosos del sector público y privado. “El promedio oscila entre las 40 toneladas por mes de ambos sectores. Pero durante mayo, por ejemplo, se generaron 39 toneladas en el sector público y 9 en el privado”, comunicó Constantini.

Una vez que llegan a la planta de El Pantanillo se cargan en carros de acero inoxidable y se los introduce en una autoclave de tamaño industrial. Allí se inyectan aproximadamente 3 a 4 atmósferas de presión y, a su vez, vapor saturado, y se los trata en ciclos de entre 50 y 75 minutos.

En diálogo con El Esquiú.com, el gerente de la empresa informó que “mientras se realiza el tratamiento se realizan tres tests químico, biológico y de distribución (biológico y químico conjuntamente), los cuales aseguran que todos los gérmenes mueran y los residuos se conviertan en domiciliarios para luego trasladarlos al relleno municipal, donde hay celdas propias de uso exclusivo que se van habilitando de acuerdo a la trazabilidad ya que, a pesar de ser tratados, se los deposita en un lugar diferenciado”.

Todo esto lleva un registro que se adjunta a una planilla en que se certifica que los tratamientos están correctos para posteriormente comenzar todos los trámites burocráticos. Si alguno de los tests no resulta exitoso se vuelve a someter los residuos a la autoclave.

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