Cambio. El presidente cubano habló ayer en el Parlamento.En una nueva señal de apertura económica y política, el presidente de Cuba, Raúl Castro, afirmó ayer en un crítico y severo discurso ante la Asamblea Nacional que es preciso que el país y sus dirigentes rectifiquen los errores cometidos porque, de lo contrario, la Revolución “se hundirá”. “O rectificamos o ya se acaba el tiempo de seguir bordeando el precipicio, nos hundimos, y hundiremos el esfuerzo de generaciones enteras”, aseveró Castro, al tiempo que anunció que en 2011 descongelará las cuentas bancarias de proveedores extranjeros.
Castro expuso con crudeza la situación crítica que atraviesa la isla y manifestó que los dirigentes cubanos deben desterrar viejos métodos y poner en marcha los cambios o se hipotecará el futuro. “Se trata sencillamente de transformar conceptos erróneos e insostenibles acerca del Socialismo, muy enraizados en amplios sectores de la población durante años, como consecuencia del excesivo enfoque paternalista, idealista e igualitarista que instituyó la Revolución en aras de la justicia social”, aseguró el jefe de Estado.
Además, aprovechó la ocasión para subrayar que los cambios que aplica el gobierno cubano actualmente y los que ejecutará se deben a una “actualización del modelo económico” dirigido “a preservar el socialismo, fortalecerlo y hacerlo verdaderamente irrevocable”. “Los pasos que daremos en la ampliación y flexibilización del trabajo por cuenta propia son el fruto de profundas meditaciones y análisis y podemos asegurar que esta vez no habrá retroceso”, agregó Raúl Castro. Su discurso llegó después de que el gobierno reconociera que el PBI del país crecerá el 3,1% en 2001, un año en el que el Ejecutivo estima que las “exigencias” económicas de la isla serán “mucho mayores”.

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