Lo expresó el director de Zoonosis Animal del Ministerio de Salud provincia de Buenos Aires, Dr. Jorge Volpe
El director de Zoonosis Animal del Ministerio de Salud provincia de Buenos Aires, Dr. Jorge Volpe, consideró que "el Hantavirus es lo que se conoce como zoonosis emergente, estas dos palabras dicen dos cosas, primero que es una enfermedad que se trasmite de reservorio de animales al hombre, y lo que hoy sabemos de esta enfermedad es que a través de pequeños roedores de zona rural o suburbana, los cuales por sus excretas pueden eliminar el virus hanta, el causante de la enfermedad, por vía respiratoria o contacto persona a persona se puede adquirir la infección. El segundo término, emergente, es porque es una enfermedad nueva en el conocimiento, no es que no haya existido antes, pero es nueva en América, ya que se originó en 1994, en Estados Unidos, donde se estableció que los virus hanta de Europa y Asia podrían estar presentes en América. Hoy en día después de varios años, todas las investigaciones demuestran que tenemos reservorios en pequeños roedores silvestres con dos variantes del virus al menos en la provincia de Buenos Aires, los cuales provocan enfermedad severa y en algunos casos fallecimiento”.
En otro orden, remarcó que "el ser humano cuando se expone al virus, genera lo que conocemos como síndrome híper respiratorio o infección pulmonar por hantavirus, que es una enfermedad muy severa en cuanto a su evolución, ya que se produce en un brevísimo lapso, y todos los síntomas de la persona se agravan, y en ocasiones lamentablemente, y aún a pesar de los esfuerzos que pone el sistema de atención médico, en las unidades de terapia intensiva (que es la forma indicada del tratamiento) no logran resolver el problema de salud. En la provincia de Buenos Aires, el 30% de los casos no se logra revertir la infección concluyendo con el fallecimiento del paciente, independientemente del esfuerzo que haga el equipo médico por salvar a la persona, debido a que en esta enfermedad existen circunstancias individuales, es decir, el virus no se comporta igual en todas las personas”.
También comentó que "es una enfermedad de incidencia baja, por los registros que tiene la provincia, anualmente un promedio de 25 a 30 casos, pero esto depende del año en cuestión, no es lo mismo un año con grandes precipitaciones y un invierno muy benigno en cuanto a las temperaturas, como el que estamos cursando, esto permite que los reservorios de roedores silvestres aumenten considerablemente”.
Medidas de prevención
El director de Zoonosis Animal del Ministerio de Salud provincia de Buenos Aires, resaltó la importancia de la prevención en esta enfermedad, "en la cual no tenemos mayores alternativas, ni vacuna para prevenirnos, entonces las acciones para minimizar los riesgos de contagios adquieren una vital relevancia”.
"Mantener un perímetro alrededor de la vivienda, permanentemente con el pasto corto, esto aleja los roedores silvestres del ámbito en el que convive la familia. No dejar elementos en desuso, como chatarra, tener una vivienda hermética para roedores, es decir que no permita el acceso a la misma, mantener la higiene de la casa con ventilación y buena limpieza, saber que hay dos desinfectantes primordiales que sirven para tal fin, la lavandina y el detergente. Y tener especial cuidado con los espacios cerrados, ya que el virus hanta es muy susceptible a la luz del día, entonces si tenemos una vivienda con roedores que orinan y defecan en un ambiente cerrado en el cual no penetra la luz del sol, ahí tenemos un alto riesgo”.
"En caso de las viviendas abandonadas por ejemplo, o galpones, que es frecuente que se haga la limpieza en forma incorrecta, se realiza con una escoba mojada, al ras del piso, si se advierte señal de excremento de roedor, rodearlo con lavandina y detergente de ser posible”.
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