Los casos de desnutrición son más que los 40 confirmados

Desde la gerencia del hospital Vicente Arroyabe admitieron que hubo un aumento del 12% de los casos.
Las autoridades sanitarias de la provincia que ayer se hicieron presentes en la localidad de Pichanal para evaluar el problema de la desnutrición, pudieron corroborar la desorganización que impera en el hospital “Vicente Arroyabe”, donde el plantel de profesionales quedó reducido a la mitad por traslados y renuncias. La gerencia del nosocomio confirmó que allí se atiende a 40 niños con desnutrición, un 12% más que el año pasado, debido a que aumentó la población en la zona y a la falta de atención familiar.

En tanto, según un relevamiento de El Tribuno, los sectores afectados por esta patología son muchos más.

Las personas consultadas por este medio atribuyeron esta situación a que el hospital no efectúa el seguimiento de los pacientes y que esta situación se agrava en las comunidades aborígenes, las que requieren de una atención especial por una cuestión cultural.

En la villa Rallé, donde residen 400 familias de la etnia guaraní, se calcula que hay alrededor de 20 niños de entre uno y diez años con problemas de desnutrición. “A mi chiquita de un año y siete meses no hay forma de poderla sacar de la desnutrición porque no estoy en condiciones de darle la alimentación que necesita, con el agravante de que el acceso a un médico es prácticamente imposible”, se quejó Andrea Aguari. La mujer aseguró que el ticket por desnutrición de 50 pesos que recibe no es suficiente. “Nos dicen que tenemos que darle carne, huevo, yogur, y la miseria que nos dan no alcanza para nada”, manifestó la mujer.

Ausencia de médicos

Aguari también aseguró que la ayuda no llega todo los meses y para retirar la orden deben realizar largas colas en medio del sol.

Los vecinos señalaron que debido a la falta de médicos en el hospital, al centro de salud de la villa no concurre ningún profesional desde hace varios días. “‘El único que nos atendía como la gente era el doctor Hugo Morales y ahora nos enteramos que lo trasladaron”, señaló María Angélica Soruco.

Cabe remarcar que Morales es uno de los médicos que denunció persecución por parte de la gerente Judith Toro y por ese motivo pidió que lo trasladaran a Embarcación. Por idéntica situación se fue el doctor Ismael Aguirre. A ellos se sumaron ahora los pediatras Carlos Moyano e Irene Cinchón, quienes presentaron sus renuncias al hospital.

Isabel Ríos, vicepresidenta de la comisión directiva de la comunidad, atribuyó el problema de la desnutrición a la falta de preocupación de las autoridades con los marginados. “Lo que llama la atención es que al chico que se recupera de la desnutrición dejan de proveerle leche”, afirmó. Y agregó que “lo ven gordito y lo desatienden y no se dan cuenta que a ese niño hay que seguirle reforzando las defensas”.

La polémica

La gerente del hospital de Pichanal, Judith Toro Torres, confirmó que el nosocomio atiende a 40 niños con desnutrición, de los cuales, indicó, “sólo un niño está en grave estado y el resto son casos moderados que están evolucionando con tratamiento nutricional”. Además, dijo que el hospital ofrece servicio psicológico para la madre de los pacientes para que tomen conciencia de la importancia del cuidado que debe tenerse con los menores.

Por su parte, la secretaria de la organización de la comunidad local, Laura Yaguare, sostuvo que, “lamentablemente, seguimos siendo los eternos olvidados del sistema”. Puso como ejemplo que al centro de salud concurre un solo médico por semana y que los números son limitados. “Aquí el que se enferma un fin de semana está frito”, sentenció. También se quejó por la poca preocupación de los profesionales a la hora que atender a un paciente.

“Prácticamente ni lo revisan; lo miran y, por lo general, dicen que no tiene nada”, advirtió.

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