La mayoría de los episodios son por ingestión de alimentos, contacto con el látex y picadura de insectos.
En Salta las cifras de pacientes aumentaron, pero no en forma considerable. Especialistas del país aseguraron que en la Argentina se atienden cada vez más casos por shock anafiláctico, conocido como “edema de glotis”.
“En relación con 10 años atrás, hemos notado un aumento en su incidencia mes a mes”, señaló Gustavo Marino, jefe de Alergología e Inmunología Clínica del Hospital Universitario Austral de Buenos Aires.
El especialista explicó que “la anafilaxia es una respuesta alérgica severa que compromete varios órganos. La piel en forma de brotes, el área respiratoria en forma de ahogos y el área cardíaca a partir de una disminución importante de la presión arterial”. Aunque en el país no hay registros, Marino estimó que en el hospital donde trabaja atiende “de 3 a 4 casos de anafilaxia por semana”.
El Tribuno asistió en Buenos Aires a una jornada en la que se informó que la mayoría de los episodios se puede desencadenar por la ingestión de alimentos (maní, huevo, mariscos). También por un medicamento (penicilina o relajantes musculares), por el contacto con el látex o la picadura de un insecto (abejas u hormigas coloradas), enumeró Gabriela Marín, jefa de la sección de Alergia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
En Salta
María Elena Cáceres, especialista en pediatría, alergia e inmunología clínica, comentó que en los últimos tres años atendió más casos que en los 20 anteriores. Pero en Salta -explicó- no llegan a ser cifras importantes. “Puedo atender dos casos por año”, dijo.
Cáceres manifestó que “la intensidad del cuadro va a depender de la cantidad de alérgeno que ingrese al organismo y por la vía que entre. Generalmente, las personas que sufren una crisis tienen antecedentes de alergia, rinitis, asma o eczema.
Comentá la nota