El caso Verón expuso las diferencias en el seno del bloque oficialista

El caso Verón expuso las diferencias en el seno del bloque oficialista
Un fuerte cruce de palabras se desató entre Gerónimo Vargas Aignasse y Roque Tobías Álvarez en medio del debate sobre la adhesión provincial a la Ley de Trata. Cuestionamientos al sistema de instrucción judicial y al futuro funcionamiento del Jury de Enjuiciamiento.
A lo largo de la maratónica sesión legislativa desarrollada en la jornada de ayer, todo se había presentado dentro de los carriles habituales que suelen tener este tipo de debates, en los que se caracterizan los vaivenes dialécticos entre oficialismo y oposición.

Sin embargo, ya en los tramos finales del tratamiento de proyectos se puso a consideración una iniciativa sobre tablas que establecía la adhesión de la Provincia a la modificación de la Ley 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas, que fue avalada el miércoles último por la Cámara de Diputados de la Nación.

Justamente dicho tema, que se enmarca en torno a la polémica sentencia absolutoria dictada en el caso de la desaparición de Marita Verón, reflotó abruptamente la interna desatada en las propias filas del oficialismo. Esta vez, los protagonistas de un fuerte contrapunto en el recinto fueron Gerónimo Vargas Aignasse y el jefe de bancada del PJ, Roque Tobías Álvarez. La tensa situación generada obligó a un fugaz y repentino cambio de estrategia en el justicialismo, como una vía alternativa para tratar de apaciguar los ánimos.

Cuando se inició el debate del tópico en cuestión y luego de señalar por parte de Regino Racedo las características de la norma, el turno de la palabra le correspondió a Vargas Aignasse, quien, de movida, comenzó a cuestionar la metodología impuesta para analizar este proyecto, tipificado como de resolución y cuyo impulsor fue Guillermo Gassenbauer, quien es el nexo con las directivas emanadas de Casa de Gobierno.

"Este proyecto no tuvo el trabajo que debió merecer en la comisión respectiva y al tratarse de un tema tan candente habría que haberlo estudiado más profundamente antes de pasar a votarlo", sostuvo el dirigente de Villa 9 de Julio como una forma de romper el hielo de su alocución.

Con posterioridad, comenzó a detallar el contexto en el que se debatió la iniciativa y apuntó contra el proceso de investigación judicial que se sustentó en el caso Verón. "Sin dudas, el fallo al que asistimos nos conmovió porque fue sorpresivo y eso nos da la pauta de que urge una reforma en el sistema de instrucción de la Provincia. El veredicto es el correlato de un déficit en el servicio de justicia que genera una impunidad pavorosa y no hay peor sensación para una víctima que la impunidad", aseveró el parlamentario justicialista.

Seguidamente, adujo que la reacción, luego de la absolución de los 13 imputados en la causa, de Susana Trimarco es entendible "pero hay que analizar puntillosamente lo ocurrido", consideró en relación al pedido que se efectivizará la próxima semana para solicitar la destitución de los tres jueces de la sala II de la Cámara Penal que rubricaron la sentencia: Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lascano.

En este sentido, Vargas Aignasse cuestionó el funcionamiento del órgano que deberá actuar en este tipo de acusaciones contra magistrados inferiores o fiscales, es decir, el Jury de Enjuiciamiento. El justicialista señaló que su funcionamiento provocará un "enorme impacto político e inédito en Tucumán", pero a la vez advirtió que el Jury "desnaturalizará" la función del Poder Legislativo debido a que la integración de este órgano no sólo comprende a parlamentarios, sino también a otros estamentos (entre los que se encuentran, el Poder Ejecutivo, la Corte Suprema y el Colegio de Abogados).

"Con este sistema será difícil que se destituyan a los jueces porque se necesitará la cooperación de todos y sabemos que muchas veces los estamentos funcionan corporativamente", indicó Vargas Aignasse.

En ese momento, fue interrumpido por Álvarez quien solicitó que se atenga a referirse al proyecto en sí, ya que consideraba que con sus manifestaciones estaba desviando el eje de atención y análisis. Tal intervención mereció el malestar explícito de Vargas Aignasse, quien, se descargó al vociferar: "si el presidente del bloque al cual pertenezco quiere que no hable, entonces no hablo. Tres horas lo escuché a él...", lanzó irritado. De imprevisto, y ante lo sucedido, Sisto Terán se levantó de su banca y mantuvo diálogos con Álvarez y Gassenbauer en medio de críticas hasta de la propia Marta Zurita quien, alzando la voz, manifestaba "lo que están por aprobar es un mamarracho".

Por tal motivo, y rápido de reflejos, Terán le acercó al secretario legislativo Antonio Ruíz Olivares un cambio en el proyecto, que ya no sería resolutivo, sino de Declaración. Al mismo tiempo, Ariel García (UCR) advirtió que "debe tenerse cuidado con denostar al Poder Judicial porque es el último refugio de los ciudadanos para defender sus derechos. No queremos generar el precedente que cuando un fallo no satisfaga la expectativa de alguien termine siendo utilizado por un oportunista", opinó. Al momento de la votación, que se realizó por signo (a mano alzada) se consignó que la misma fue aprobada por unanimidad, aunque Vargas Aignasse prefirió leer mensajes en su celular antes de avalar la norma.

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