Sin dólares en el mercado, los jugadores intentan sellar el mejor contrato en pesos. En el marco del avance hacia la pesificación de todas las operaciones del fútbol argentino, Belgrano de Córdoba y Boca Juniors sellaron la transferencia del jugador Claudio "Chiqui" Fernández a la institución de la Ribera en unos $ 6,37 millones.
Sin dólares en el mercado, los jugadores intentan sellar el mejor contrato en pesos. En el marco del avance hacia la pesificación de todas las operaciones del fútbol argentino, Belgrano de Córdoba y Boca Juniors sellaron la transferencia del jugador Claudio "Chiqui" Fernández a la institución de la Ribera en unos $ 6,37 millones. En la casa de enfrente, el River Plate de Ramón Díaz se aseguró la llegada de una de las figuras de Newell’s Old Boys, Leonel Vangioni, por $ 8,8 millones en concepto del 80% del pase.
En ambos casos, como casi en todas las operaciones que se concretaron desde que se abrió el libro de pases, los medios de comunicación informaron los valores, pero en dólares: U$S 1,3 millones en el caso de Fernández y 1,8 millones de dólares en el de Vangioni.
Uno de los dirigentes consultados por Tiempo Argentino hizo hincapié en las razones culturales que resisten a la pesificación cuando habló del profundo "enraizamiento" del dólar en el fútbol argentino. La cultura del dinero estadounidense se manifiesta en las mesas de negociaciones donde, para compensar la imposibilidad de sellar contratos en esa moneda, los managers y demás hombres de negocios –junto con los deportistas que representan– apelan a todos sus recursos para lograr el mejor acuerdo posible. Muchas veces, el recurso consiste lisa y llanamente en la apelación al dólar ilegal como referencia.
La reciente frustración en torno a la posible llegada de Juan Román Riquelme al Boca de Carlos Bianchi se vio rodeada de rumores varios. Entre ellos, uno –quizás el que circuló con más fuerza– indicaba que Riquelme condicionó su firma con el xeneize a la rubricación de un contrato en pesos, pero a cotización de dólar blue.
Para muchos dirigentes, cualquier operación al dólar extraoficial "es directamente inviable" para cualquier institución local. A comienzos de año, cuando se definía la cuestión Riquelme en Boca, la cotización ilegal del billete norteamericano trepaba los $ 7, por lo que el club de la Ribera rechazó de plano el pedido del futbolista, según lo referido entonces por voceros de la entidad.
Así las cosas, la posibilidad de ver regresos de futbolistas desde el exterior se reduce simplemente a los deseos del eventual jugador de volver a una institución cara a sus sentimientos; una cuota afectiva que bien valdría la resignación de alguna suma de dinero.
En tanto, la incorporación de estrellas extranjeras, como dijo un dirigente, son toda "una quimera".
En el campo de los pases argentinos, las raíces verdes resisten con la fuerza de la costumbre el impulso de la pesificación. La batalla se libera cada día en todas las mesas de negociación y, lejos de terminar, se deja ver en el umbral de un proceso complejo que promete nuevas derivaciones y aristas para el futuro. «



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