Caso Purreta: hubo nuevas amenazas, pero a la mujer no le otorgan una custodia

Erica Ingrass, la víctima del ex boxeador, reveló que su ex pareja violó una restricción y estuvo en su casa. Se encontró con dos carteles escritos a mano en los que le anunciaban: “Te voy a matar”.

La mujer que denunció haber sido víctima de hechos de violencia por parte del ex boxeador Víctor Purreta, y que además reveló que la convenció para que ejerciera la prostitución, denunció que recibió nuevas amenazas pero pese a ello los funcionarios judiciales se niegan a asignarle una custodia policial.

Erica Ingrass tiene 27 años y dos hijos, de 5 y 6 años de edad. Fue la mujer que -tal como informó El Diario en su edición de ayer- denunció a Purreta, sumándole otra acusación por los mismos delitos.

Ayer, la víctima habló con El Diario (ver aparte) y confirmó los hechos que se publicaron en la edición de ayer.

Pero además de la historia previa que relató en su denuncia formal después de casi un año de tortuosa convivencia, el jueves se encontró con otra situación indeseable: dos carteles que según ella le habría dejado Purreta en la casa le anuncian que “te voy a matar”.

Erica Ingrass contó eso ante la Justicia y volvió a pedir la custodia policial que antes le habían negado. No tuvo mejor suerte: volvieron a decirle que no. El fiscal Héctor Tedín usó como todo argumento que “no estoy dando custodias para nadie”.

Tedín interviene en la denuncia por proxenetismo. En el caso de la agresión interviene la fiscal Alejandra Ongaro.

Purreta tiene una restricción para acercarse a la mujer: le impidieron estar a 200 metros de ella o de su casa. Pero Erica Ingrass se fue a lo de sus padres el miércoles a la tarde y regresó el jueves por la tarde. Se dio cuenta de que su ex pareja “incumplió, entró a mi casa y se dio el lujo de dormir en la cama. Se llevó algunas cosas y sacó su ropa, cuando en realidad se había firmado un papel en el que era yo la que tenía que hacerme cargo de sus cosas y después llevárselas”.

La mujer también detectó que Purreta “estuvo tomando mates”. Lo comprobó el jueves a la noche, “cuando llegué. Me había ido el miércoles a las 8 de la noche, con mis hijos. Cuando volví encontré todo esto, que pasó la noche y se llevó sus cosas”.

Llamó a la Policía y rápidamente apareció personal de la Seccional Sexta, del Comando Radioeléctrico y de la Brigada en el domicilio del pasaje Silva, entre Wilde y Pestalozzi.

Al día siguiente amplió la denuncia, porque encontró los dos carteles escritos a mano: “Te voy a matar”. Uno de ellos estaba detrás de un mural y el otro en una caja de la luz, donde está la llave térmica.

Después de eso, Erica Ingrass pidió una pericia caligráfica y custodia, porque no se siente protegida. Le dijeron que no por segunda vez.

Purreta tiene graves antecedentes. Espera la respuesta a la apelación de una condena unificada a seis años y seis meses por el delito de proxenetismo y por una golpiza.

Antes, fue beneficiado con salidas transitorias luego de cumplir la mitad de la condena por los golpes a su ex pareja Analía Gómez, quien estaba embarazada. La agresión a Gómez fue el 27 de agosto de 2009: Purreta fue condenado a un año y seis meses de prisión el 12 de febrero de 2010 y en agosto comenzó a tener salidas transitorias.

En la causa por proxenetismo el 8 de diciembre de 2010 Purreta fue condenado a cinco años por la Cámara del Crimen 1. Se unificó la condena con el año y medio de prisión de la causa por la golpiza y le dio seis años y seis meses. La condena fue apelada, razón por la cual Purreta sigue libre.

El 15 de junio de 2005 la misma Cámara 1 lo condenó a cinco años por promoción y facilitamiento de la prostitución en perjuicio de Andrea López, su ex pareja, con quien tuvo un hijo. Andrea permanece desaparecida desde febrero de 2004. Por esa condena Purreta pasó dos años y medio detenido en la Unidad 4, hasta que en 2007 recibió la libertad condicional.

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