Cuáles hubieran sido las consecuencias si el jefe policial asumía en el gabinete de Arroyo. La figura de sospecha de enriquecimiento ilícito ya convive dentro del gabinete, por la denuncia que involucra al presidente de OSSE, ingeniero Mario Dell Olio, a quien el intendente sostuvo contra viento y marea, a pesar de provenir de la gestión kirchnerista de Gustavo Pulti.
Las declaraciones de María Eugenia Vidal vinculando al ex Jefe Departamental de Mar del Plata Marcelo Di Pasqua con el narcotráfico, no solo revolucionaron la ciudad sino que la noticia repercutió en la mismísima secretaria privada del intendente Carlos Arroyo. Ya que como lo adelantó mdphoy.com uno de los nombres apuntados para suplantar al ex secretario de Seguridad Julio Razona, era justamente el ex comisario removido el 31 de marzo del pasado año.
Según fuentes consultadas por este medio, Di Pasqua fue tentado por el jefe comunal al igual que el fiscal Mariano Moyano y Miguel Ángel Reynoso, secretario General de APROPOBA. Este último, de vasta experiencia, fue consultado para asumir en lugar de Fernando Telpuk, como nuevo jefe de la Policía local.
Pero esta vez la actitud personalista del `hombre del impermeable azul´ no prosperó ya que en el caso del ex comisario Di Pasqua su nombre fue vetado por la gobernadora Vidal, y aunque todos se preguntaban por qué, este miércoles se develó el misterio. La mandataria bonaerense aseguró que el ex jefe de la Departamental local estaría involucrado en dos casos: narcotráfico y enriquecimiento ilícito. Por esa razón fue apartado de su cargo, por más que el imputado manifestó al respecto que todo “es una persecución por lo que se va a autodenunciar para ser investigado a fondo”.
Asimismo, la negativa de la Procuración General de la Provincia para otorgarle al fiscal Mariano Moyano la licencia requerida “sin goce de haberes por ejercicio transitorio de otro cargo” se habría constituido en un escollo insalvable para Arroyo, que una vez más sufrió el revés de las figuritas difíciles para integrar su gabinete.
Finalmente los encuentros mantenidos con Miguel Ángel Reynoso, parecían llegar a buen puerto, hasta que por decisión del propio jefe comunal el titular de APROPOBA aún continúa sin saber lo que sucedió y porqué Arroyo cambió de opinión sobre la marcha para transformarse él en el sheriff de un condado, que vive una compleja situación desde el punto de vista económico: el municipio no genera recursos ante falta de ideas claras, en lo social el avance del narcotráfico en barrios periféricos es alarmante y sobre el incremento de asentamientos y villas que generan miles de pobres, un problema sin solución por el momento.
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