Eve Flores considera agotada la investigación por el femicidio de Paola Acosta y pedirá la elevación a juicio.
Tras dos meses y medio de investigación, la fiscal Eve Flores consideró que la investigación por el femicidio de Paola Acosta está agotada en torno a Gonzalo Lizarralde, el único imputado. “La acusación se realiza cuando el fiscal estima que ha concluido la investigación, y eso es lo que he considerado”, explicó Flores.
Lizarralde, detenido en Bouwer desde el 20 de septiembre, está acusado de homicidio calificado por el vínculo –femicidio– y alevosía en perjuicio de Paola, y homicidio calificado por el vínculo –femicidio– y alevosía en grado de tentativa en perjuicio de Martina, de 2 años.
“Si hasta el miércoles no se presenta ninguna oposición, la causa será elevada a juicio”, precisó Flores. Sin embargo, el abogado defensor de Lizarralde adelantó que se opondrán a la medida. “Nos vamos a oponer instando el sobreseimiento de mi cliente, y además voy a pedir que se incorpore más prueba al expediente”, indicó Sebastián Maccari Gaido.
“Es destacable”.
La familia Acosta, que se ha embanderado detrás del reclamo de Justicia para Paola y Martina, celebró la celeridad de la fiscal Flores. “Es destacable lo rápido que resolvió todo, ojalá fuera siempre así la Justicia, aunque creemos que tiene mucho que ver la presión que estamos ejerciendo con las marchas y movilizaciones”, expresó Marina, hermana de Paola y madrina de la pequeña Martina.
“Creemos que esta rapidez sólo demuestra que hay demasiadas pruebas en contra de Lizarralde, nadie ya puede dudar de su culpabilidad”, señaló la joven estudiante de periodismo, que junto a sus papás tienen la custodia de Martina.
“Igualmente, no pensamos bajar la guardia hasta que Lizarralde tenga perpetua”, aclaró Marina. Junto al MST promueve acciones para visibilizar y prevenir la violencia de género: “Nuestro compromiso es que no haya ni una Paola más”. Paralelamente a la causa penal, la familia Acosta reclama que Lizarralde se haga cargo de la cuota alimentaria que le impuso la Justicia en agosto pasado, la excusa que usó para el encuentro con Paola el 17 de septiembre. “Tendría que hacerse cargo su familia, pero no la están abonando”, aclaró.
Absolución
Maccari Gaido, en cambio, valoró que no hay pruebas suficientes que incriminen a Lizarralde. “Sólo unos testimonios de que los vieron hablando en la camioneta, los mensajes de celular, y unas manchas de sangre en el auto que, dicen, serían de Paola”, señaló. No obstante, las pericias ya confirmaron que la sangre en la camioneta Peugeot Expert pertenecía a la joven asesinada.
“La fiscal ha direccionado la investigación en contra de mi cliente, no ha contemplado otra posibilidad, así que también vamos a pedir que se incorpore más prueba”, afirmó el letrado.
“También voy a pedir el cese de prisión, porque Lizarralde se presentó voluntariamente en la comisaría primero, y también lo hizo por sus propios medios ese sábado cuando quedó detenido, no hay riesgo de fuga”, indicó.
El caso
Gonzalo Lizarralde es el papá de Martina, pero reconoció la paternidad tras una orden judicial con análisis de ADN de por medio en agosto pasado. El 17 de septiembre iba a llevarle a Paola la primera cuota alimentaria de la nena, quien ayer cumplió dos años. Fue postergando la visita durante el día, y finalmente dijo que pasaría por la noche.
Cuando él avisó que estaba llegando, Paola dejó a sus dos hijos mayores, Tomás y Agustín (de su primer matrimonio) en el departamento de barrio San Martín, y bajó con Martina en brazos. “Ahí bajo”, escribió, y dejó del celular sobre la mesa. También era la primera visita de Lizarralde a la nena, que por entonces tenía un año y nueve meses.
Nunca regresó, y desde la primera hora del jueves su familia se movilizaba pidiendo la aparición de Paola y Martina. Denunciaron la ausencia de ambas desde el miércoles por la noche, y también denunciaron que la justicia se movió con lentitud en esas primeras horas. El sábado posterior, la causa que llevaba adelante el fiscal Miguel Oyhanarte pasó a manos de Eve Flores, quien estaba de turno esos días. El mismo sábado ordenó la detención e imputación de Lizarralde, a quien se le había secuestrado la camioneta en la que se encontraron rastros de sangre. El caso finalmente quedó en manos de Flores, y la familia de Paola pidió un Jury contra Oyhanarte, quien adelantó su retiro para la semana pasada.
La madrugada del domingo 21 de septiembre conmovió a Córdoba y el país: en una alcantarilla de avenida Domingo Zipoli había sido encontrado el cuerpo de Paola, degollada, pero su pequeña hija sobrevivió a su lado unas 80 horas.
Pedido de Jury y jubilación
El fiscal Miguel Oyhanarte fue quien tuvo a su cargo la investigación del crimen durante los primeros dos días. Tras la intervención de Eve Flores durante el fin de semana, Fiscalía General consideró que la causa debía continuar en manos de Flores, mientras la familia de Paola Acosta denunciaba dilaciones en las primeras decisiones judiciales. Pero las críticas al fiscal continuaron con un pedido de Jury de enjuiciamiento que no deberá afrontar dado que adelantó su retiro jubilatorio. La semana pasada, Oyhanarte abandonó su lugar en la Fiscalía de instrucción alegando 37 años de servicio y 60 años de edad.
Aunque él mismo se ocupó de deslindar relación entre el retiro y el pedido de Jury, lo cierto es que el proceso pedido por los Acosta y el MST no llegará a ejecutarse. Aunque cuestionaron el retiro anticipado y lo interpretaron como “un escape”, lo consideraron también como una forma implícita de aceptar la veracidad de los cuestionamientos.
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