Si bien los investigadores guardan cierto hermetismo acerca de los detalles de las pesquisas, fuentes policiales revelaron que el principal sospechoso es el hijo de Padín. En tanto, la esposa del comerciante sigue en grave estado.
Fuentes policiales allegadas a la investigación indicaron a DataChaco.com que de todos modos, se siguen otras dos líneas investigativas. Una de ellas como una posible “réplica de un caso anterior”, teniendo en cuenta que Padín había sido víctima de un asalto un tiempo atrás y los autores de aquel hecho están libres. La otra, menos probable pero no descartada, es la de un nuevo asalto.
Las mismas fuentes señalaron a este medio que ya se hicieron algunos allanamientos, pero que aún quedan procedimientos por concretar, al tiempo que apuntaron que aún no hay novedades concretas sobre el esclarecimiento del crimen.
También se espera por declaraciones ante el fiscal Gustavo Valero que aporten alguna información que permita dar con el o los responsables.
Las sospechas sobre el hijo
Uno de los allanamientos previstos se realizaría en una casa frecuentada por Carlos, hijo de Padín, y sobre quien recae la principal línea investigativa por estas horas.
Un elemento que refuerza la hipótesis del vínculo familiar es que en la escena del crimen había cuatro platos con el almuerzo servido, lo que indicaría la presencia de esa misma cantidad de comensales.
Además, el hecho de que no había mayor desorden en la casa y que sobre una cama había una importante cantidad de dinero. Esto respaldaría la hipótesis de que el o los atacantes buscaban algo específico.
La autopsia
Según pudo saber DataChaco.com, la autopsia determinó que Evaristo Padín y Gladys Padín murieron por traumatismo severo y hundimiento en cráneo provocados utilizando un objeto contuso con borde, como una barra de hierro o una madera con algún elemento contundente en su extremo.
Además, según el informe forense, la mujer presentaba más lesiones que el anciano, y que no había heridas en otras partes del cuerpo de las víctimas.
La salud de la mujer
La esposa de Padín, Elena Pegoraro, de 79 años, quien se hizo la muerta para que no le siguieran pegando, sigue en grave estado, internada en terapia intensiva, con respirador artificial, y en estado reservado.
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