El Tribunal de la Cámara Penal N° 2 de la Primera Circunscripción Judicial dio continuidad este miércoles al juicio oral de la causa que investiga un hecho de tránsito en el que fallecieron padre e hija luego de chocar en su auto con otro vehículo, cuyo conductor manejaba alcoholizado.
El imputado es Rolando Martínez, quien está acusado de “doble homicidio culposo en accidente de tránsito”. Se le imputa haber provocado el choque del 27 de enero del 2013, en el que murieron Héctor Daniel Monzón y Maira Soledad Monzón.
La Cámara convocó en primer lugar a declarar al imputado, pero Martínez se negó a hacerlo. Quien sí declaró fue el médico forense Ricardo Torres, detalla el Centro de Información Judicial.
El profesional informó que en el momento de las pericias, Martínez estaba orientado, que no recordaba bien el instante del accidente y que reconoció que tiene problemas con el alcohol. “Es un paciente vigil, esto quiere decir que está conectado con la realidad, que está despierto”, señaló.
Torres agregó que Martínez tomaba diazepam (ansiolítico), que según el acusado era para dejar de tener problemas con el alcohol.
En su carácter de médico, el forense indicó que la combinación del ansiolítico con la ingesta de alcohol causa alteración en los reflejos de la persona y tienen tendencias a provocar somnolencias.
Luego de Torres, declaró la testigo Vanina Cadelago (secretaria de sumario) quien informó que en el vehículo Ford Falcon, encontró herramientas y una botella de cerveza del lado de la puerta del conductor.
Más tarde, Natalia Daniela Monzón (hija y hermana de las víctimas) atestiguó que el día del hecho la llamó una vecina de su papá, avisándole que habían tenido un accidente e inmediatamente fue al Policlínico a averiguar lo que había sucedido y una médica le informó que sus familiares habían fallecido.
Después, el Dr. Luis Lucero Arienti manifestó que las causas de muerte de Héctor Monzón fue politraumatismo y de Maira Monzón, traumatismo de cráneo.
Consultado por el Tribunal, el Fiscal de Cámara y abogados defensores, Lucero Arienti estimó que el equivalente de 1.5 g/L. de alcohol en sangre (registro que tenía el conductor luego del accidente), es haber ingerido aproximadamente 2 vasos de cerveza, multiplicado por 3; siendo 0,5 g/L. de alcohol el nivel máximo permitido para conducir.
También prestaron declaración testimonial: Armando Rey, Domingo Antonio Lucero y Gustavo Leonardo Gatutti. Los testigos del secuestro de elementos del auto, sostuvieron que vieron una botella de cerveza del lado del conductor del Falcon –del imputado-, y el bombero que fue al lugar apreció olor a alcohol en Martínez.
El Tribunal pasó a un cuarto intermedio hasta este jueves 20 de febrero, a las 9:30.
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