Al conmemorarse el Día Internacional de la No violencia en contra de la mujer, distintos referentes se dieron cita en la sede local de la APDH. En primera instancia, Claudia Lajud, Cristian Delpiani y la periodista de EL POPULAR Medios Claudia Rafael presidieron una mesa de debate y reflexión. Minutos después arribaron representantes del grupo de residentes dominicanos en nuestra ciudad, que se refirieron al asesinato de Mairel Mora.
Una de las coordinadoras del Jacara Colectivo Feminista tomó la palabra y compartió una obra denominada “La Forma del Silencio”. En conmemoración de los 50 años del asesinato denominado “Muerte de las Mariposas”, cuando la dictadura dominicana de Rafael Trujillo mató a las tres hermanas Mirabal, fervientes opositoras al proceso.
Más tarde, comenzó la mesa debate. La primera en tomar la palabra fue Claudia Lajud, que narró distintas situaciones desde su experiencia docente y con su abordaje tanto pedagógico como antropológico.
Posteriormente, Cristian Delpiani desde la Mesa Local de Violencia Familiar, expuso el modus operandi del municipio ante este tipo de hechos.
Finalmente, Claudia Rafael compartió distintas experiencias y situaciones personales con respecto a distintos tipos situaciones de violencia familiar y de genero. Las referencias al reciente asesinato de Mairel Mora fueron recurrentes.
Minutos más tarde llegaría el momento esperado, con el arribo de Salvador Medina Duval, presidente del grupo de residentes dominicanos en Argentina, y Humberto Prospero, abogado de la organización.
Duval declaró que “el caso de Mairel nos causó mucha impresión. Estamos muy consternados, esperemos que se esclarezca”. En esa misma línea, apuntó que “si el poder quiere resolver rápido lo consigue”, y trazó un paralelismo con los rápidos avances en el caso de Mariano Ferreira.
Sobre la situación de los dominicanos en nuestro país aclaró que “muchas veces las mujeres no saben a qué vienen a la Argentina. Les venden un sueño”, concluyó
Luego, tomó la palabra el abogado de la agrupación, la cual -según narraron- fue producto del apoyo del actual embajador dominicano. Cumple un rol totalmente social y de contención, donde se desarrollan actividades culturales, deportivas e, inclusive, formación en oficios, para evitar caer en redes de trata o de esclavitud. Sumado a la reivindicación de las raíces a través de la música y las comidas.
Sobre la situación de las dominicanas en nuestro país indicó que “arriban por promesas de 1º mundo. Inclusive, en varios casos, piensan que van a ir a Europa y terminan desembarcando en Buenos Aires. En el 95% de los casos sus familiares no saben ni que hacen ni donde están.”
Es más, en muchos casos -según relato Propero- las mujeres dominicanas hasta hipotecan sus viviendas para poder arribar a nuestro país. La retención de los pasaportes se termina por convertir en el principal mecanismo para mantener a las mujeres dentro de esta “trampa”.
Sobre el asesinato de Mairel Mora sostuvo que “nosotros sabemos muy poquito. El caso no ha tenido tanto rebote nacional. Quizás por la nacionalidad o la profesión”, aclaró.
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