Lo hermana de Lucía, Felicitas, dice que “hay que tener paciencia y confiar en la Justicia”, para apuntar que desde un primer momento se trabajó sobre varias hipótesis. “Nunca se dejaron de investigar esas otras líneas”. La estudiante de Comunicación Social fue violada y asesinada en el departamento que alquilaba en la capital provincial.
Felicitas trabajaba en Buenos Aires y estaba en Misiones circunstancialmente cuando se produjo el crimen. Ahora dice que no regresará “hasta tanto la investigación no avance con algo concreto. Me quedaré en la provincia, pero no en Posadas, me cuesta mucho ir allí, por los recuerdos”. Seguirá entonces en Capioví donde este domingo se oficiará una misa en memoria de Lucía en la capilla San Luis Gonzaga.
“Todo nos recuerda a ella, a mis padres y mis hermanas también. He puesto mi número de teléfono en mi Facebook por si alguna persona vio algo y puede colaborar con más datos” para dar con el autor de la violación y asesinato.
El caso quedó inmerso en una investigación complicada, pero tanto la justicia como los familiares conservan las esperanzas y las expectativas que todavía se puede dar con el asesino de la joven estudiante de Comunicación Social, oriunda de Capioví.
Pero Felicitas entiende, por lo que conoce de la causa y los relatos periodísticos del caso, que hay muchos puntos oscuros que mantuvieron preso a Nicolás por tres semanas. “Nunca dijo donde vivía realmente. Hizo y declaró cosas que provocaron mucho ruido en el caso. Pero nuestra familia confía que no estamos lejos de la verdad y dejamos en manos del Juez la investigación y la búsqueda del autor del crimen de Lucía”, comentó.
En esa línea, la joven psicopedagoga de Capioví, donde reside junto a sus padre, consideró que no hay que desesperarse ante la noticia de que el ADN salió negativo. “Todos queremos encontrar al culpable, no que alguien que es inocente esté donde no debe estar”, aseguró.
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