Caso Lihuén: peritajes abonan la hipótesis de un accidente

Caso Lihuén: peritajes abonan la hipótesis de un accidente

El chiquito de Arroyo Leyes fue buscado durante casi 20 horas. Lo hallaron ayer a la mañana en una cava llena de agua, en el fondo de la vivienda. La autopsia indica que falleció ahogado

Lihuén Ramírez, el chiquito de dos años que desapareció del patio de su casa de Arroyo Leyes en horas del mediodía del miércoles fue encontrado ayer a la mañana, sin vida, dentro de una cava ubicada a pocos metros de la casa de la familia, situada en la Ruta Provincial Nº 1 y calle 80, en Arroyo Leyes.

Al cierre de esta edición la principal hipótesis que manejaban los investigadores marcaba que se trataría de un accidente, que el pequeño habría caído al agua que cubrió la depresión del terreno que actúa como reservorio y que por los altos niveles de la laguna estaba llena. La autopsia arrojó que el chico falleció por asfixia por inmersión y no por ninguna otra razón extraña.

A pesar de que aún no se han encontrado razones que permitan suponer la existencia de un delito, a partir de que se encontró el cuerpo del niño, el caso quedó a cargo de los fiscales de la Unidad Especial de Homicidios.

La cava donde encontraron el cuerpo de Lihuén, tiene un diámetro de unos 25 metros y apenas poco más de 50 centímetros de profundidad. Sin embargo, el fondo es muy fangoso e irregular y se cree que el cuerpo del pequeño podría haber quedado atrapado con alguna rama o algún otro tipo de objeto y por eso el buzo táctico que trabajó el miércoles a la noche no pudo dar con él.

Si bien las tareas de búsqueda dentro de la cava se realizaron en simultáneo con rastrillajes en la zona, el hecho de que Mapu, el perro entrenado para reconocimiento y búsquedas, hubiera marcado la zona de la cava fue un dato muy significativo para los investigadores. Sobre todo, cuando Claudia, la mamá del pequeño aseguró que el niño no había estado en ese lugar en fecha reciente.

El alambre roto 

Mientras tanto, ayer continuaban efectivizándose peritajes y medidas probatorias para determinar cómo llegó Lihuén al foso. La mamá del chiquito había asegurado el miércoles a la tarde que el portón que cierra el cerco perimetral de la vivienda estaba cerrado y que era demasiado pesado como para que el niño pudiera abrirlo, además, había indicado que el alambrado que rodea a la vivienda estaba en buen estado y que no había lugar por donde su hijo pudiera haber salido de la propiedad.

Sin embargo, el mismo miércoles se detectó que había una zona, en uno de los laterales de la vivienda, donde el alambre olímpico estaba dañado y dejaba un pequeño espacio sin cobertura.

El diámetro de la falla en el cercado era suficiente como para que el pequeño cuerpo de Lihuén pudiera pasar. Esa área, desemboca, con apenas algunos metros de por medio, en la cava donde fue encontrado el niño. Eso lo convirtió en otro dato clave, que los investigadores tienen en cuenta para el esclarecimiento del amargo suceso.

Dolor y ninguna respuesta

El cuerpo de Lihuén fue encontrado pasadas las 8 de la mañana de ayer, y posteriormente el comisario Sergio Vergara fue el encargado de informarle a Claudia Pérez, la mamá de Lihuén, el peor de los desenlaces luego de la larga espera.

La noticia fue un duro impacto, no solo para la mujer, sino para el resto de los familiares que durante tantas horas abrigaron la esperanza de que el pequeño Lihuén apareciera con vida y todo no hubiera sido más que un susto. La realidad fue un cachetazo para todos ellos, que buscaban consolarse, visiblemente acongojados, abrazándose y dándose palabras de aliento en los distintos espacios de la propiedad, lindante a lo que fue la trampa mortal para el niño.

Pasadas las 10.30 de la mañana, la guardia periodística que se había dispuesto en el lugar, dado el interés que la noticia causó en la comunidad local, en Rincón y en la capital provincial, distante a unos 20 kilómetros del lugar, comenzó a diluirse.

En forma paralela arribaban otros familiares y allegados, tanto a pie como en vehículos, para dar consuelo y quizás intentar armar una respuesta para el sinsentido de esta muerte que causó un gran impacto en la opinión pública, que se interesó por el tema, como siempre sucede con temas vinculados a los niños, máxime en situaciones trágicas como esta.

Inicio y desenlace

Claudia Pérez, la mamá del niño, denunció su desaparición el miércoles a la tarde y la policía santafesina inició una búsqueda que se prolongó por 19 horas. Durante todo ese tiempo, un aluvión solidario hizo que la foto de Lihuén se replicara en los muros de las redes sociales de los santafesinos, cuando la desaparición del pequeño tenía entre las hipótesis un posible rapto.

Entre las primeras medidas que dispuso la policía al iniciar el operativo de búsqueda, fue armar un radio de casi dos mil metros de búsqueda. Además, trabajó personal de la sección canes, que llevó a Mapu, un perro cruza labrador que enseguida marcó un lugar muy cerca de la cava, como una zona donde había estado el pequeño.

Así, se inició una búsqueda, pero las malas condiciones del tiempo, más el corte de luz, hicieron que se suspenda el operativo, para retomarlo ayer temprano con las primeras luces del día.

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