La mujer de 38 años se presentó en Fiscalía el martes pasado para iniciar acciones legales argumentando que debió soportar durante más de un mes las propuestas indecentes de su superior y ser despedida de su trabajo por no acceder a tales pedidos.
Según la denuncia a la que tuvo acceso LA OPINION, cansada de soportar durante más de un mes el acoso de su jefe y tras ser despedida de su trabajo por no acceder a las propuestas indecentes que esta persona le hacía, la mujer de 38 años se presentó ante la Justicia el martes pasado para iniciar acciones legales.
El funcionario acusado de acoso fue separado del cargo tras la denuncia radicada por la víctima, madre de dos menores, quien al ser despedida se fue a vivir con un familiar a la localidad de Viedma, Río Negro.
La mujer manifestó ante la Justicia que durante un año trabajó como chofer de Patrulla Urbana en horario nocturno y que, al no poder cuidar de sus dos hijos menores de edad, solicitó a fines de diciembre de 2013 que la transfirieran a un servicio diurno, motivo por el cual fue derivada a Inspección General.
Según la denuncia, en los primeros días de enero de este año, su superior le insinuó que si quería estar en el puesto tenía que mantener una relación grupal con él y otra persona. En la presentación, la mujer explicó además que su jefe la llamaba desde teléfonos municipales a cualquier hora de la madrugada y que a partir del 15 de enero comenzó a enviarle mensajes de texto y de Whatsapp a su celular, los que presentó como evidencia para la causa.
También consta en la denuncia que tuvo que soportar durante más de un mes la presión y el acoso para poder mantener el trabajo, con el que alimentaba a sus hijos. Incluso asegura que no le abonaron las horas extras el día que cobró el resto del personal, por lo que decidió advertirle a su jefe que si no le pagaba lo que le correspondía, todos se iban a enterar de su acoso constante.
Ante esta situación, el sindicado le pidió por favor que no hiciera nada, que iba a conseguir el dinero para pagarle.
Por otra parte, la mujer destacó en la denuncia que recibió mucha contención por parte de un compañero de trabajo que estaba al tanto de todo lo ocurrido y que también recibió presiones para que “la parara” en su intención de denunciar lo que ocurría.
Finalmente, el 20 de enero el funcionario acusado le pagó el sueldo junto con las horas extra adeudadas, pero la mujer dejó constancia en la denuncia que no firmó ningún recibo o documentación alguna. Lo más llamativo es que ese mismo día, al pedir su recibo de pago, le extendieron una liquidación final sin que haya firmado la renuncia o se hubiera vencido el contrato, por lo que entiende que al “no acceder a sus requerimientos sexuales me despidieron del trabajo”.
Días después la víctima se mudó a la localidad de Viedma, Río Negro, a la casa de su madre, “situación que no me fue nada fácil por cuestiones económicas”, manifiesta en la presentación judicial.
En el cuerpo de la denuncia constan cada uno de los mensajes de texto enviados por su jefe, lo cual forma parte de los elementos de prueba contra el acusado, algunos de los cuales tienen un contenido sexual.
Carta al intendente
Previo a radicar la denuncia, la mujer le envió una carta al intendente municipal para ponerlo al tanto de lo ocurrido. El escrito hace referencia a la situación de acoso que tuvo que soportar mientras se desempeñó en el área, similar a lo que finalmente decidió denunciar ante el Ministerio Público Fiscal. Para no ser reiterativos en cuanto a las circunstancias del hecho denunciado, se transcribe la petición que la mujer le hizo a Omar Pacini: “Quiero que usted esté al tanto de esto y que sepa que si no toma una determinación para que esas personas no ocupen cargos que no les corresponden por no estar capacitado y en primera instancia como personas, yo lo voy a hacer público mediante redes sociales”.
En otro fragmento de la carta manifiesta: “Sé que para usted es algo desagradable tener que saber esto, pero compréndame que más desagradable fue para mí haber pasado por dicha situación. Necesito tener una respuesta urgente de cómo va a continuar esto. Por nada del mundo lo voy a dejar pasar porque personas como estas, que además de creerse hombres con poder, no usan ni el sentido común para saber con qué tipo de personas tratan. Que agradezcan que no lo hice de inmediato porque soy gente y pensé en sus familias. Pero ¿sabe qué?, ellos no pensaron en mis hijos, en que estaba sola luchándola”.

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