Caso Franco Escobar: los médicos imputados se desligaron de la responsabilidad por la muerte del menor

Caso Franco Escobar: los médicos imputados se desligaron de la responsabilidad por la muerte del menor

Los médicos José Luis Quinteros y María del Carmen Salazar declararon este miércoles en el marco del debate oral donde se investiga la muerte de Franco Escobar, ocurrida el 13 de julio de 2007, a raíz de una supuesta mala praxis en el Complejo Sanitario San Luis, tras permanecer 21 días internado por una fractura de fémur.

Antes de retomar la audiencia luego del cuarto intermedio decretado el martes, el Tribunal resolvió desestimar los planteos de nulidad presentados por los abogados defensores de los imputados y ordenó que continúe el debate.

Luego, prestó declaración el pediatra José Luis Quinteros, quien tuvo a su cargo al paciente desde el momento en que ingresó al Hospital.

“Mi función era mantenerlo estable hasta el día de la cirugía, y lo controlé hasta el 6 de julio a la mañana (era su día de internación número 14) y por decisión de mis superiores pasó a otro servicio”, afirmó el imputado y agregó que “durante el resto yo no lo vi, porque estuvo a cargo de otros profesionales médicos; el chico en ningún momento presentó una descompensación clínica ni dolor“.

Quinteros manifestó que lo mantuvo estable hasta el último día que estuvo a su cargo y señaló que la cirugía a la que debía someterse el menor era sencilla, pero que lo recomendable era realizarla a los tres días de producida la fractura. “Lo ideal hubiera sido pedir un nuevo control antes de la cirugía, dado el tiempo que pasó, pero yo no lo hice porque en ese momento dependía de otros pediatras”, indicó.

Además, aseguró que mientras el menor estuvo a su cargo nunca tuvo contacto con la otra imputada, Salazar.

Más tarde prestó declaración la cirujana Salazar, quien aseveró que al recibir al menor, les explicó a los padres que en los niños la operación de las fracturas debe realizarse antes de los diez días de producida, ya que en los menores la consolidación de los huesos es más rápida. Por ello, les pidió el implante necesario para tratar su fractura, ya que en el hospital no tenían.

Según el relato de la profesional, los padres le manifestaron que no contaban con los recursos para comprarlo, por lo que el hospital inició un trámite para que se le otorgue. El trámite fue rechazado ya que los padres contaban con obra social.

Salazar destacó que durante esos días se comenzó a realizar una refacción edilicia en el quirófano, por lo que nunca estuvo en condiciones de establecer una fecha de operación. “”No podía dar una fecha cierta de cirugía porque no tenía ni el quirófano ni el implante“, afirmó.

“Finalmente cuando lo ingreso al quirófano, el niño estaba bien, pero cuando intento acomodar la fractura, esta no cedía porque ya se había iniciado el proceso de consolidación de los huesos“, indicó y remarcó que debió cambiar el plan quirúrgico.  “Luego, llevamos a Franco a terapia y le expliqué al terapista que probablemente necesite una transfusión de sangre”, sostuvo.

Por otra parte, la médica manifestó que, según el protocolo, toda cirugía diferida de un menor depende del servicio de pediatría. “Yo seguí todas las pautas protocolares, no se operó en tiempo y forma pero no fue mi responsabilidad“, aseguró.

Además, remarcó que el paciente no contaba con estudios recientes, y que contó con el aval pediátrico y anestesiólogo para la operación. “Yo soy responsable de la técnica quirúrgica”, se defendió.

Finalizadas las declaraciones de los imputados, se abrió la causa a prueba, y se llamó a cuarto intermedio. La audiencia continuará este jueves 6 de noviembre, a las 9:30, comunicó el Centro de Información Judicial.

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