Esteban Ferreyra enfrenta una causa por “ejercicio ilegal de la medicina” y “lesiones gravísimas”. La pericia médica alivia su situación judicial del acusado.
Llopis murió el viernes 7 de febrero en un centro asistencial de Villa María, donde fue internada a causa de una descompensación sufrida mientras se encontraba alojada en un geriátrico de esa ciudad desde septiembre de 2013, por determinación de una hija. Allí realizaba neurorrehabilitación, ya que presentaba un cuadro de hemiplejía y sordera.
Si bien la causa fue investigada en un principio por el fiscal Alejandro Gilardenghi, fue la fiscala Ana Laura Ruffini quien pidió que el cuerpo de la mujer de 71 años sea sometido a una autopsia por parte del Cuerpo Forense de la Justicia cordobesa.
Tras dos semanas de espera, llegaron los resultados en un escueto informe de apenas dos hojas, sin acompañamiento de material audiovisual o de fotografías, como es habitual en los procedimientos realizados en nuestra provincia. Esto podría generar que en los próximos días la investigadora o el defensor del imputado, el doctor Armando Agüero, soliciten una ampliación de la pericia para obtener mayores precisiones.
Resultados
De acuerdo a lo informado por una fuente confiable, la mujer se encontraba internada en la Clínica Santa Teresita desde diciembre, a causa de un presunto virus intrahospitalario, que provocó que entre diciembre de 2013 y los primeros días de febrero de 2014 presentara un “cuadro diarreico”, que obligó a que en dos oportunidades le suministraran suero para evitar que se deshidratara.
Dos días antes de fallecer su situación desmejoró considerablemente, ya que comenzó con vómitos reiterados y presentó intolerancia alimentaria, por lo cual no podía comer por sus propios medios. Esto provocó que el pasado jueves 6 de febrero ingresara a la Unidad de Terapia Intensiva del mencionado centro asistencial, donde murió un día después por “un shock cardiogénico debido a deshidratación”.
Alivio
Esta causal de muerte no incidiría negativamente en la situación procesal de Ferreyra. Si bien el fallecimiento se produjo en un contexto al cual llegó Llopis luego del desmejoramiento sufrido por la atención del médico trucho, el fatal desenlace no está directamente relacionado con la atención que el hasta ahora falso profesional le brindó a mediados del año pasado.
Por ello se descartaría la posibilidad de que se produzca un cambio de figura en la investigación, que se inició por “ejercicio ilegal de la medicina” y “lesiones gravísimas”. Con la muerte de la septuagenaria, se especuló con una posible imputación por “homicidio culposo”.
De todas formas hay que aclarar que, bajo la imputación actual, en caso de llegar a juicio y ser encontrado culpable, Ferreyra podría recibir una pena de 3 a 10 años de prisión de efectivo cumplimiento, superior a la de “homicidio culposo” (de 6 meses a 5 años).
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