Se cumplió la segunda audiencia, en el marco del homicidio del médico pediatra. Más testigos se presentaron a declarar. Hubo una contundente opinión de la perito psicóloga Mirta Bruno, definiendo la personalidad de cada uno de los imputados
El Ministerio Público es representado por el fiscal Angel Humberto Quidiello y la secretaria de Fiscalía, doctora Karina Mascetti. En tanto, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 está integrado por los jueces Miguel Angel Vilaseca, Karina Piegari y Esteban Melilli.
Los abogados defensores son los doctores Hugo Ferrari y Mauricio Muñoz.
En el marco de una situación comprometida para Jorge Emmanuel ‘Tati’ Ferreyra, enfrentó ayer una jornada con mucha expectativa.
Se escuchó, entre otros testimonios, la declaración de la perito psicóloga Mirta Bruno, quien fundamentó la postura relacionada principalmente con la personalidad de los dos acusados.
Según la profesional, la personalidad de Gonzalo Leonel Fernández no conduce a la figura de un criminal, mientras que Jorge Emmanuel Ferreyra es poseedor de una estructura psíquica destructiva. Aunque ambos, a su modo, dejaron traslucir un plan montado para tratar de no quedar vinculados al hecho.
Al igual que en la primera audiencia, el escenario del hilo integrador para el fiscal Quidiello apunta a develar no sólo el móvil, sino la participación de las personas que dieron muerte al médico y tiene como mira a Ferreyra y Fernández.
Bruno, consecuentemente, afirmó que Fernández es poseedor de un funcionamiento psíquico con parámetros normales, capaz de comprender la criminalidad del acto, poseedor de conocimientos normales.
Asimismo, resaltó que durante las entrevistas mantenidas, el acusado mostró actitudes de un mecanismo de defensa frente a una situación que piensa como peligrosa para él. Con una tendencia al disimulo y a ser investigado, revelando la voluntad de ocultamiento, una actitud de control. No se mostró espontáneo, por el contrario exhibió la voluntad de permanecer a la defensiva, en un constante estado de desesperación y angustia. Sabía cosas y no las quería decir.
Pero en términos generales, el perfil psíquico de Fernández no conduce a la figura de un asesino.
En cuanto a Jorge Emmanuel Ferreyra, exhibió una personalidad diferente, más comunicativo, una historia de vida que aparece como construida. La psicóloga lo definió como una persona con reacción agresiva, destructiva en su estructura psíquica.
Con un enfoque de la investigación al terreno de la sexualidad, mostró indicios de dificultades, dentro de un rol más pasivo y ansiedad desbordante. Lo involucra como un agresivo.
Otros testigos
Entre los varios testimonios que se escucharon ayer, el fiscal Quidiello no dejó de interrogar sobre los movimientos específicos durante los días previos y posteriores al crimen, realizados por los acusados.
Asimismo, insistió con los resultados de los allanamientos llevados a cabo por efectivos policiales y grupos operativos de la DDI Junín en las viviendas de los imputados, tanto en Junín como en Los Toldos, donde residía Ferreyra. Insistió en torno al secuestro de llaves en los domicilios, que coincidía con candados hallados en la casaquinta del pediatra.
También, de las huellas dactilares levantadas por los peritos de Policía Científica en diversos sectores del inmueble, una de las cuales fue compatible con Fernández.
Una de las testigos, Deolinda Vargas, que trabajó en el sindicato de Camioneros de Junín, donde el médico ejercía su profesión, contó que en una oportunidad Cobas le comentó que mantenía relaciones con una persona a la que apodaban, creía, ‘Tati’. Y que el médico quería cortar ese vínculo pero el hombre era “celoso, agresivo e histérico”.
La próxima audiencia está anunciada para mañana jueves, a partir de las 10, continuando con la serie de testigos.
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