El joven de 19 años está acusado por el homicidio del chico de 14 años. El hecho fue el pasado 20 de enero en una vivienda de barrio Alberdi.
Tras agonizar durante tres días, Bustos, de 14 años, murió el miércoles 23 en el Nuevo Hospital San Antonio de Padua.
El fiscal Moine indicó que todavía quedan algunos elementos para incorporar a la investigación como la pericia del arma, para luego elevar a juicio la causa.
Bustos recibió un disparo con un revólver que le provocó graves heridas, cuando cinco jóvenes se hallaban en el patio de una casa de Presidente Perón Este y Pirovano, en barrio Alberdi, jugando con dos armas.
Bustos estaba junto con otros cuatro amigos de 16, 17, 19 y 20 años.
Los adolescentes se hallaban manipulando dos armas de características exteriores similares, pero una de ellas era una réplica que accionaba “balas de cebita”.
El arma que se disparó e hirió y luego le provocó la muerte al menor es un revólver calibre 32 largo, que estaba siendo manipulada por un uno de los amigos, de 19 años.
Bustos sufrió un “estallido de glóbulo ocular” y el proyectil le había afectado severamente la masa encefálica. El disparo le ingresó por el ojo izquierdo y el miércoles 23 de enero, en horas de la tarde, falleció.
A las pocas horas de haberse producido el disparo, Airas fue detenido y se encuentra desde ese momento alojado en la Unidad Penitenciaria local.
La defensa de Airas insiste que se trató de un hecho accidental, aunque la familia de Bustos aseguró que se trató de un homicidio.
Familiares y amigos de Bustos se movilizaron por las calles de la ciudad el pasado 5 de febrero para reclamar a la Justicia que Airas siga detenido hasta el día del juicio. Dicen que “Airas tiene antecedentes”.
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