Es la joven de 18 años muerta a manos de un policía, cuya defensa sostiene que la bala del arma que produce su deceso en medio de un tumulto se disparó de manera accidental.
Mario Alexis Horacio Lucero, de 30 años, es el policía condenado este jueves a 8 años de prisión con cumplimiento efectivo e inhabilitación total, por matar a la joven María Belén Brizuela en la madrugada del 20 de noviembre de 2011 en medio de un tumulto con varios jovenes en Aimogasta.
La familia de la víctima se mostró disconforme con la resolución judicial. Gritos y desmayos se registraron al momento de la lectura de la sentencia. Carlos Brizuela, padre de Belén, ratificó su pedido de pena máxima y reiteró que durante el proceso del juicio no se tuvieron en cuenta elementos agravantes contra Lucero.
“Por Ley le corresponde la máxima pena, cómo se va a bajar con una escopeta sabiendo que los chicos no estaban armados, y ese es el hecho más agravante que tiene este policía”, remarcó indignado por el fallo.
En este sentido, y respondiendo al pedido de la familia de la joven, la abogada Ruth Borda confirmó que se apelará el fallo en el Tribunal Superior de Justicia de la Provincia.
“Hay agravantes y que se traducen en más años para el policía Lucero. Hay jurisprudencia. El carga el arma, deja abierto, vuelve a recargar, sus actitudes posteriores al hecho, el no arrepentirse y además, fue comprobado en las pericias que el disparo se realizó entre los 90 centímetros y 1,20 de distancia”, afirmó orda.
Finalmente, la letrada dejó abierta a la decisión del Tribunal Superior y aclaró que la pena por el delito de “homicidio simple con dolo eventual va de 8 a 25 años”.
Cabe destacar que el caso fue muy resonante, que generó una “pueblada” y la atención de la opinión pública nacional en la ciudad aimogasteña que salió a las calles reclamando justicia, e incluso algunos manifestantes quemaron patrulleros y oficinas públicas. También le costó el cargo al entonces jefe de Policía y hoy secretario de Seguridad, Luis Angulo.
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