Alba de Altube, la mujer que reclama la restitución de un campo de 1250 hectáreas en Lonquimay, le pidió hoy al gobernador Oscar Jorge y al ministro de Gobierno, César Rodríguez, que "controlen" lo que está pasando en la justicia de La Pampa porque están ocurriendo "cosas raras".
Altube brindó una conferencia de prensa esta mañana en la sede del Sindicato de Prensa. Estuvo acompañada por su abogado, Omar Gebruers.
La causa también llegó al seno de la Comisión de Familiares de Víctimas Indefensas de la Violencia Social, Policial, Judicial e Institucional (COFAVI), que denunció lo sucedido ante la OEA.
El caso se remonta a la década del 80. La familia Altube, fundadores del pueblo, ocupaban un campo de 1250 hectáreas. En realidad eran dos fracciones de 600 hectáreas cada una.
En 1987, como consecuencia de una de las peores inundaciones que sufrió la provincia, los campos fueron declarados en emergencia y desastre agropecuario por el gobierno provincial. Los Altube eran clientes del Banco de La Pampa.
La mujer contó que a pesar de la emergencia, utilizando una autorización para liberar prendas sobre ganado que debía ser vendido para salvarlo, el Banco procedió a capitalizar la deuda que supuestamente tenía la familia y a exigir como nueva garantía una hipoteca sobre los inmuebles.
Según denunció Altube ante la OEA, la justicia provincial, a través de un peritaje, la contadora Ana María Lema determinó que la capitalización realizada por el Banco de La Pampa era 170 por ciento más alta que la deuda real que la familia tenía con el BLP.
El banco habría rematado los bienes que le quedaban cuando su pasivo era inferior al 20% de su activo, según denunciaron.
Lo dos campos se remataron “a sobre cerrado”, aseguró Altube, y un matarife de Tigre, Lisandro Vidal, compró el primero y el segundo los hermanos Alberto y Mario Díaz. Este último era concejal del PJ en aquel entonces. "Eran dos personas de Lonquimay que no tenían solvencia económica para adquirirlo", aseguró la mujer.
En 2008 falleció de un infarto Miguel Altube y sus hijos se fueron a vivir al exterior. Desde un primer momento la familia acusó del "despojo" al Banco de La Pampa, a funcionarios y abogados "allegados al poder".
"Apropiación ilegal"
"El Banco de La Pampa ilegalmente se apropió de nuestros bienes utilizando metodologías mafiosas. Padecimos una persecución sin tregua, no éramos morosos", aseguró Alba Altube.
"Abogados y funcionarios lograron un objetivo que fue dejarnos en la calle. Como consecuencia de esto mi marido sufrió un infarto y murió y por la memoria de él esta lucha va a continuar", sostuvo.
"Un fiscal tiene que investigar. El 3 de diciembre desapareció una tirada de un matutino donde había una nota que involucraba a los tenedores actuales del campo con la familiaridad de un juez, que no lo puedo demostrar, pero me asombró que saliera en ese matutino. Con eso se me cerró el circulo de quiénes intervinieron para quedarse con esas 1250 hectáreas", afirmó la mujer.
"Estuvimos 43 meses con una jueza que le reclamaba a Miguel Angel Altube, fallecido, que pagara las tasas de justicia. Todo para dilatar la causa", aseguró.
"Cosas raras"
Alba Altube destacó que en la Justicia y en La Pampa "están pasando cosas raras" y mencionó los casos de Sofía Viale, Canale, Agueda Moreno y el del anciano que le quitaron sus bienes ilegalmente.
"La ciudadanía debería exigir que tengamos cordura con la actuación de los jueces. Esto es como un condado, donde falta que encima nos den latigazos o me persigan por decir lo que está pasando. Que por favor el gobernador controle cómo se maneja la justicia en la provincia de La Pampa. No puede ser que un juicio dure 20 años. Hace 20 años que vengo batallando en la justicia", dijo.
-¿Quién cree que está detrás de la apropiación de su campo?, le consultó Diario Textual
-Es un factor de poder muy grande que logró entrar al campo ilegalmente, rompiendo candados. Todo fue absolutamente ilegal, con el primer campo y con el segundo, que se lo quedaron dos vecinos de Lonquimay, que los conozco de chiquitos y sé que no tenían la capacidad económica para tener 1250 hectáreas
-¿Cuando habla de factor de poder a quién se refiere?
-Funcionarios, funcionarios del Banco de La Pampa, ya sabemos como es esto, es algo repetitivo, que intuímos. Por eso estamos pidiendo justicia. ¿Quién frena esto? Yo qué sé.
-¿Esta gente allegada al poder es la que está actualmente ocupando el campo?
-Sí, esa gente, son los primos de un juez
Abogados nombrados en el BLP
La causa actualmente está en el Juzgado Civil 4, a cargo de Fabiana Berardi. La familia solicitó la nulidad absoluta de lo actuado y pide la restitución.
"Lo que me suena raro es que hay abogados que cuando dejaron prescribir una causa fueron inmediatamente nombrados en el Banco de La Pampa", dijo.
"Es una lucha sin cuartel porque es mafia, actúan como mafia, son códigos de un lugar chico donde está todo entrelazado, la que no es mujer del juez es primo del tenedor, y así sucesivamente. Me voy encontrando con una rueda loca", remarcó.
Similar al caso de la Rural
Para Alba Altube, el caso de su campo es "similar" al de la expropiación del predio de la Sociedad Rural.
"El predio de la Sociedad Rural se adquirió ilegalmente porque era un parque nacional y se vendió de la misma manera que el campo Villa Gregoria, a sobre cerrado y a un solo oferente. No me dieron la posibilidad de venderlo. Todo se manejó así, fue ilegal", dijo.
"Le hago un llamado de atención al gobernador, al ministro de justicia, a los fiscales de la Provincia les pido que investiguen, porque no puede ser que a una familia la hayan destruido simplemente por querer tener el bien del otro a precio vil, con aprietes", recalcó.
"Lo peor de todo es que la justicia y el gobernador están enganchados en otra cosa y no ven lo que está pasando en su provincia, eso hace todo más difícil".
Los oferentes
En 1989 los Altube perdieron el primer campo y en 1998 fue el remate de la segunda fracción, Villa Gregoria, donde está el casco. Fue a sobre cerrado y a un solo ofertente.
-¿Quién fue el oferente?, consultó este diario
-Los hermanos Alberto y Mario Díaz, de Lonquimay. Los conocía de chicos porque venían a pedir permiso a la casa de mi suegra para cazar pajaritos
-O sea que había alguien detrás de ellos que compró
-Obvio. Aparte del precio vil, también era inmenso para ellos. Yo sé que hubieron manos negras. ¿Por qué? no lo sé.


Comentá la nota