Casi un millón de hectáreas sembradas entre algodón y soja

Con un área de siembra entre soja y algodón de más casi un millón de hectáreas (986.820 para ser más precisos, según datos oficiales) el Oeste chaqueño concentra la mayor área de implante de la oleaginosa, con 120.000 de las 650.400 de toda la provincia.

En tanto, el algodón se desplazó nuevamente hacia el sudoeste, donde en la zona de Villa Ángela se sembraron 50.000 de las 336.420 hectáreas implantadas, correspondiéndole el 18% del total de la superficie sembrada en la provincia.

El 12% del área sojera se concentró en el departamento Almirante Brown, entre Pampa del Infierno y Los Frentones, seguidos del departamento Chacabuco, con cabecera en Charata, con 75.000 hectáreas.

De esta manera, sin contabilizar maíz, girasol, sorgo y el poco trigo, el Chaco alcanzó el millón de hectáreas sembradas, en medio de un clima adverso donde el principal obstáculo fue la sequía.

Asimismo, las lluvias que comenzaron a registrarse ya cuando los cultivos tenían un crecimiento notable, no obstante, sirvieron para recuperar la confianza, principalmente en la soja y el algodón, que igualmente tuvieron pérdidas de hasta un 30%, según las evaluaciones de los técnicos del Ministerio de la Producción.

La lluvia bendita

En las últimas dos semanas de febrero, se registraron importantes registros de lluvias en los principales departamentos de la provincia. Esto alentó a los productores a confiar en que todavía se pueden obtener buenos rendimientos en los cultivos de algodón y soja.

En tal sentido, Pablo Baluk, director de agencias extensionistas del Ministerio de Economía, indicó a NORTE que el estado de los cultivos es irregular, considerando que las lluvias tuvieron un comportamiento desigual en los departamentos del interior provincial.

Aclaró que de cierta forma las lluvias significaron un claro alivio para las plantaciones de algodón y soja, ya que ambas fueron muy maltratadas por las altas temperaturas registradas desde inicio de este año.

Antes de que se registraran las últimas precipitaciones, un informe emitido por delegados extensionistas del ministerio de Economía en cada departamento daba cuenta del claro déficit de agua en todos los cultivos y admitía pérdidas de hasta el 30 por ciento de promedio en aumento.

Los lotes sembrados en forma directa con rotación presentan mejor aspecto; mientras que los algodonales tempranos son los que se encontraban en peor estado.

Confirmó además que ante el registro de nuevas precipitaciones el algodón se presenta con mayor probabilidad de recuperarse.

Explicó el funcionario que la soja de siembras tardías se encuentra en mejores condiciones, considerando que las mismas hojas de las plantas han impedido que los rayos solares evaporasen la humedad de la tierra.

Sembrando en los vecinos

Productores chaqueños que desmotan algodón en la provincia, y que se dedican a la siembra del cultivo en lotes rurales ubicados en las provincias de Santiago del Estero y Santa Fe, aportan a las estadísticas unas 50 mil hectáreas sembradas.

En jurisdicción de Santiago del Estero, en los parajes de La Paloma y Roversi, se han implantado unas 30.000 hectáreas de algodón, mientras que en localidades ubicadas hacia el Norte de Santa Fe, se han informado unas 20.000 hectáreas sembradas con el cultivo blanco.

Buenas perspectivas mundiales

Más de 300 mil hectáreas sembradas con algodón originaron un panorama alentador para la reactivación del cultivo. El mismo que fuera rezagado por los bajos precios en mercados internaciones y condiciones climáticas adversas para su desarrollo. Pero las copiosas lluvias registradas hacia fines de 2009 y principios de este año le aportaron una cuota más de esperanzas al productor chaqueño, que mantiene en pie --pese a las extremas temperaturas que machacaron algunas plantaciones-- las ilusiones del sector productivo.

Por estas horas, los chacareros del domo central aguardan por un buen gesto del clima y por la continuidad de las precipitaciones; aunque mantienen la intriga de conocer si los mercados nacionales e internacionales abonarán buenos precios por la fibra extraída.

La noticia conocida en las últimas horas, acerca de la sostenida remontada de precios del algodón en Nueva York, alcanzando sus niveles más altos desde el verano de 2008, generó cierta expectativa en el sector y acrecentó la necesidad de que el cultivo recolectado en la provincia sea abonado a precios sostenibles y rentables para el productor que depende de la campaña.

Según esta información, el departamento de Agricultura de los Estados Unidos reveló que se exportarán unos 12 millones de fardos, contra 11 de la última campaña, reduciendo las existencias finales en aquel país.

Desde distintas entidades que representan al sector productivo de la provincia realzaron sus reclamos para que el gobierno provincial y nacional exija que se respeten los precios convenidos entre las partes.

Una cal y otra de arena

El Chaco se ha convertido en uno de los principales íconos en la producción algodonera nacional, colocando de esta forma a la Argentina en el quinto puesto del ranking mundial de países productores del cultivo blanco.

Para los pequeños y medianos productores que han apostado por el algodón, este "realce en los precios de Nueva York" no se condice con la realidad que afrontan en el día a día los campesinos chaqueños, porque las temperaturas han jugado una mala pasada y sólo en el departamento Comandante Fernández, de las 25 mil hectáreas de algodón sembrado, se han perdido unas 7500, como consecuencia de los intensos calores que arremetieron en todo el interior.

Por su parte, los cosecheros, durante el transcurso de esta semana, han renovado sus reclamos para que se les respete el acuerdo firmado entre representantes de entidades agropecuarias y gremialistas ante el ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, por el cual se comprometió un importe de 0,55 pesos por kilo recolectado.

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