Con fondos provenientes de las retenciones a las exportaciones de soja, esta semana comenzaron los trabajos para colocar la cobertura metálica para el gimnasio del colegio. La obra finalizará para noviembre.
Si es verdad que los sueños ayudan a concretar las metas, el de muchas generaciones de estudiantes está a punto de concretarse: esta semana se pusieron en marcha los trabajos para colocar el techo del SUM del colegio ubicado en el barrio San Vicente.
La obra, que será financiada con fondos provenientes de las retenciones a las exportaciones de soja, demandará unos sesenta días y una inversión de 208.846 pesos.
Muchos ex alumnos, cuyos hijos o nietos hoy pasan por las aulas del colegio, recordaban emocionados este jueves todos aquellos intentos vanos. “Pensar que cuando yo empecé primer año, hace más de 30, vendimos rifas para construir el gimnasio, hoy cuando llegué al jardín con mi hija, y vi que estaban empezando las obras, se me cayeron las lágrimas” contó una ex alumna.
En 1976, cuando fue desmantelado el gimnasio que utilizaba el Instituto de Educación Física en el cerro Luciano Fortabat, se transfirió su estructura al Colegio Estrada, en la gestión de Neil Vázquez de Hipólito como directora del colegio secundario; sin embargo durante muchos años esas moles de hierro y cemento descansaron sin mayores novedades allí donde este jueves empezaron a cavarse los hoyos para fijar las columnas.
En dos meses estará el techo. Después quedará en manos del colegio completar la obra; aunque se tratará de un paso menor comparado con el que ha empezado a dar esta semana.
Comentá la nota