Los cascos usados que evitaron más muertes

Los cascos usados que evitaron más muertes
Los tenían los voluntarios de La Boca y eran donados. Especiales para impacto, los protegieron más que los de otros compañeros.

Si la situación de los Bomberos de la Policía Federal es complicada por la falta de insumos, la de los Voluntarios es todavía más precaria. En el cuartel de Vuelta de Rocha, que la semana pasada perdió a Sebastián Campos en el incendio de Barracas, se quejan de que no reciben la ayuda necesaria de parte del Gobierno, y que tienen que pedirles equipos a bomberos de otros países. Esta situación terminó, de alguna forma, siendo favorable en la tragedia que el miércoles pasado se llevó 9 vidas. “Los cascos que teníamos el día del incendio los conseguimos usados, de los bomberos de Francia. Menos mal que los teníamos, porque son cascos preparados para los impactos, y tuvimos varios compañeros con golpes en la cabeza. Es más, un oficial de la Federal me comentó que si ellos hubieran tenido esos cascos la cantidad de muertos habría sido menor”, dijo Antonio Sette, director del cuartel.

“El cuartel es una institución social, tiene 80 años, Quinquela Martín fue socio fundador. Pero hace siete años que la Nación no nos da un subsidio ni nos da el dinero para comprar una autobomba o para el combustible. Y el Gobierno porteño hace el Metrobus, pero no nos compra los equipos”, se quejó Sette.

Así, la institución se autofinancia participando en la seguridad de distintos eventos, como recitales de rock o en ferias gastronómicas, por ejemplo. Para sustentarse, y también como parte de su integración con la comunidad, los bomberos prestan su sede para cursos, talleres y otras actividades para los vecinos.

Además, muchos bomberos tienen inconvenientes para conseguir trabajo, porque necesitan que sus tareas les permitan compatibilizar horarios con su responsabilidad como bomberos. Los integrantes del cuartel reciben un viático de $ 150, nada más.

Trabajan 120 personas, con turnos de 12 horas.

Para los bomberos de la Federal la situación no es mucho mejor. Si bien son profesionales, muchas veces deben hacer vaquitas para comprar los insumos faltantes. Usan equipos muy deteriorados o incompletos, como cascos sin linterna, y la flota de vehículos no se renueva desde hace diez años.

El trabajo de bombero está considerado como uno de los más estresantes del mundo, por la Organización Internacional del Trabajo. En el país hay unos 40.000 bomberos voluntarios.

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