Quiere que lleguen las antenas de la TDA para instalar en todas las unidades. La cúpula del SPB ordenó un recuento “urgente” de la cantidad de televisores que hay en las cárceles
Aunque no lo diga, por lo bajo el ministro Ricardo Casal cruza los dedos por la Selección. Fanático y reconocido hincha de Gimnasia, viva a la albiceleste pero no le cae en gracia que Alejandro Sabella haya teñido de rojo y blanco al combinado nacional. Nadie sabe bien por qué cruza los dedos: si lo hace al estilo de los cuernitos de “Mostaza” Merlo o para que al equipo argentino le vaya mal.
No fueron buenas las últimas semanas futbolísticas para Casal. En la recta final de la definición por el campeonato de AFA, fue a darle la bendición a “su” Gimnasia junto a otras autoridades bonaerenses, en un acto público, y a partir de allí el equipo de Troglio apenas sacó un punto de 9. Se sabe: perdió el título.
“¿Será mufa este Casal?”, se preguntó más de uno en la sede de calle 4, donde se administra una de las instituciones depor-tivas más viejas e importantes del país.
Mufa o no, el titular de Justicia está compenetrado con el Mundial que se desarrolla en Brasil, como tantos otros funcionarios, y, como buen argentino, no quiere que nadie se quede sin ver los partidos de esta contienda ecuménica. Los presos tampoco. ¿Cómo?
Por decisión de Casal, la jefatura del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) mandó a gran parte de las unidades penitenciarias de la Provincia una misiva a través de la cual se pedía, palabras más palabras menos, que se “envíe un recuento pormenorizado en término urgente de la cantidad de televisores y antenas digitales que posee la población carcelaria para suplir las faltantes con motivos de la Copa del Mundo, siendo este evento una ocasión especial para contribuir con la reinserción social de los reclusos”.
Las antenas son a la usanza de las que otorga el Gobierno a los beneficiarios de planes sociales, a través de las que se puede ver la excelente señal que brinda la Televisión Digital Abierta (TDA). Obvio, ésta transmite todo el Mundial. El personal de la sección talleres fue conminado para que trabaje a full y de manera urgente en la instalación de las mismas. No sea cosa que algún recluso se pierda Argelia-Rusia.
Acta y requisa mediante, familiares le entregan a parte de la población carcelaria televisores, pero algunos de ellos agarran pocos o muy pocos canales. Con la idea de Casal y la cúpula del SPB, todo cambia.
La iniciativa del ministro no es nueva. Tal cual reveló La Tecla oportunamente, durante mayo de 2009 el ministerio de Justicia pagó a Cablevisión SA $ 172.992. De acuerdo a la Orden de Compra (OC) 160/2009, el servicio fue para las unidades 2, 27, 38, 3, 6, 7, 52 y 37.
Un año antes, en 2008, el SPB le pagó a DirecTV la friolera de $ 187.012,80 por un año. Es decir, 15.584,4 por mes. El servicio, según la OC 358/2008, fue para “distintas unidades penitenciarias”.
Ahora, por suerte para Casal, las antenas son gratis, y no tiene que poner a la Provincia ante semejante erogación para que los reclusos disfruten de la Copa del Mundo.
Se calcula que el territorio bonaerense tiene cerca de 30 mil detenidos en las más de 50 unidades penitenciarias, con una superpoblación que se ha maximizado en los últimos años, de acuerdo a la gran mayoría de los estudios realizados al respecto.


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