La Casa de Bahía Blanca, en pleno centro porteño

Con el aporte de varias empresas privadas, la comuna concretará un proyecto largamente postergado: la apertura de una oficina a pocas cuadras de la plaza de Mayo, que se encargará de promover la industria, el comercio, el turismo y la cultura local.
Si todo sale de acuerdo con lo previsto, el miércoles 7 de abril se abrirán oficialmente las puertas de la Casa de Bahía Blanca en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, hecho que representará uno de los actos centrales en la celebración por el 182º aniversario de la fundación de la ciudad.

El desembarco tendrá lugar en un edificio del barrio porteño de Montserrat, donde quedará inaugurada una oficina que se encargará de "insertar a Bahía en el quehacer nacional", según señalaron desde la comuna.

El proyecto --que desvela secretamente al intendente Cristian Breitenstein desde hace meses-- estuvo archivado durante 15 años en los estantes de Alsina 65. Pero recién cobró forma a partir del año pasado, cuando se confirmó que parte del financiamiento estaría a cargo de empresas privadas.

Ahora se sabe que la Unión Industrial bahiense, la Corporación del Comercio, Industria y Servicios, los bancos Macro, Coopesur y Credicoop, el Consorcio de Gestión del Puerto y la Zona Franca son algunos de los padrinos que aportarán los fondos necesarios para sostener la nueva estructura.

Entre todas pagarán entre un 70 y 80 por ciento de los casi 10 mil pesos mensuales de alquiler que especifica el contrato de locación, firmado, en principio, por dos años.

A cambio, claro, recibirán como contraprestación la posibilidad de contar con sus propios espacios dentro de la casa, presumiblemente stands destinados a asesorar a potenciales inversores porteños y extranjeros.

Además, el inmueble contará con despachos, boxes privados, una sala de reuniones, un salón para conferencias y un espacio para exposiciones de artistas locales.

Por lo pronto, ya están instalando unas gigantografías con las imágenes de César Milstein, Emanuel Ginóbili, Alberto Cabrera y Rodrigo Palacio.

"La idea es que cualquier bahiense pueda disponer de un sitio para realizar gestiones a nivel municipal o privado. Queremos instalar a Bahía como un lugar de oportunidades", explicó un orgulloso Breitenstein, durante la presentación oficial.

El edificio

Ubicado en el número 147 de la calle Tacuarí --continuación de Suipacha, una vez cruzada la avenida Rivadavia hacia el sur--, el elegante edificio donde se montará la Casa de Bahía Blanca cuenta con siete pisos, incluyendo la planta baja, con una típica arquitectura racionalista de los años 40.

En cada piso hay tres unidades, completando una superficie total de 490 metros cuadrados. Casi todos los consorcistas las emplean como oficinas, en horario corrido de 10 a 19.

Así, por ejemplo, entre los nuevos vecinos figuran Ericnet y Omega Insumos (1er. piso), Helping Sistemas de Salud (2º piso), el Club Sueco y Hilding Ohlsson SA (3er. piso), Viking Group SA, la Cámara de Comercio y el Instituto Cultural Sueco-Argentina (4º piso) y la embajada de Suecia (5º y 6º pisos).

Según fuentes comunales, fue el propio Breitenstein quien lo eligió, ya que lo había conocido en alguna visita protocolar a la cancillería sueca, donde quedó impresionado por la calidad y comodidad del edificio.

Por eso, cuentan, apenas supo que había una unidad disponible en planta baja, apretó los botones que pusieron el operativo en marcha.

Apta para todo público

Aunque todavía no fue confirmado por la comuna, se sabe que uno de los responsables de coordinar y administrar las tareas en la flamante embajada bahiense, será el contador Jorge Sahores, que viene desempeñándose en la secretaría de Hacienda municipal.

A su labor se deben buena parte de los trabajos realizados para refaccionar y equipar la oficina con todos los insumos necesarios, que ya fueron pagados por la comuna (ver "Presupuesto").

Se sabe que formarán parte del staff los miembros de los programas de gestión público-privada, como la Agencia de Relaciones Internacionales, la Agencia de Desarrollo y el Coprotur.

El propósito final es que, a través de atención personalizada, información multimedia y papelería específica, los interesados tengan a su disposición todos los datos e indicadores sobre la realidad socioeconómica de Bahía.

En otras palabras lobby, en su estado más puro.

Empate

Por su ubicación estratégica --está a cinco cuadras de la plaza de Mayo y el Cabildo, seis de la Catedral metropolitana, siete de la Casa Rosada y diez de Puerto Madero-- los precios de la zona donde funcionará la Casa de Bahía Blanca se encuentran por encima de la media.

De acuerdo con las inmobiliarias porteñas consultadas, el valor promedio de cualquiera de estas unidades oscila entre los 150 mil y 250 mil dólares, con precios de alquiler que rondan entre los 10 y 20 mil pesos mensuales, tal como lo confirmaron desde el municipio.

Ahora sólo resta saber si la ciudad está en condiciones de afrontar semejante gasto cada 30 días, y si realmente traerá alguna clase de beneficio directo para los vecinos, algo tangible en la vida cotidiana.

"La ciudad debe tener una cabecera que le permita gestionar y estar a la altura de su potencial", señaló el jefe comunal al momento de explicar el por qué de esta iniciativa.

Mientras tanto, optimistas y detractores se adelantaron y el partido ya está empatado 1 a 1.

Cita en Recoleta

La inauguración oficial se realizará el 7 de abril, a las 20.30, con una recepción en el tradicional Alvear Palace Hotel, en el barrio de Recoleta. Hasta el momento, se sabe que estarán presentes no sólo los máximos representantes comunales y los empresarios aportantes, sino también el gobernador provincial Daniel Scioli. Además, están invitados artistas, personalidades del deporte y periodistas de medios locales y nacionales.

Presupuesto

El bloque de concejales de la Unión Cívica Radical elevará un pedido de informes sobre el manejo financiero de la Casa de Bahía, ya que sus miembros entienden que todos los gastos realizados para refacciones y equipamiento, así como los porcentajes de alquiler a pagar, no están contemplados en el presupuesto 2010.

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