El intendente Gustavo Pulti aparece en costosos afiches, que empapelan las empalizadas de la obra de la Vieja Terminal. Justo cuando en España vive un escándalo por el desvío de fondos del Partido Popular, al cual adhiere el empresario Florencio Aldrey Iglesias.
El negocio se cerró en el Barrio Privado Rumencó, en la residencia de un operador K que explota actos y propaganda oficial. En la oportunidad tanto Pulti como Scioli (Daniel), fueron invitados a retirarse de la mesa del hombre nativo de Necochea, quien quedó a solas con el propietario del multimedios.
Aldrey pidió por el “pase” U$S 2.500.000.- para dejarle el lugar al arquitecto César Pelli, lo cual fue considerado como exorbitante. Parece que han quedado aún facturas sin saldar y la política, tarde o temprano, habla, sino que lo digan los afiches.
Lamentable giro de una campaña política que , atento a los acontecimientos, promete ser demasiado violenta.


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