La carta de una joven conmovió a Juan Manuel Urtubey

La carta de una joven conmovió a Juan Manuel Urtubey
Una joven conmovió al Gobernador de Salta con una sentida carta en la que le agradecía la posibilidad de “poder hacer algo por los jóvenes”.

Marisol Sansuste es una joven de 25 años que trabaja pintando artesanías en cerámica. Su naturaleza tímida no le impidió involucrarse y, además, convertirse en coordinadora de un Consejo Juvenil en Barrio Alta Tensión.

Es por eso que mientras se organizaba el 3º Encuentro de Consejos Barriales, le ofrecieron ser oradora - propuesta que aceptó-, a pesar de que luego su forma de ser introvertida se convirtió en un obstáculo para poder expresar todo cuanto ella sentía en público.

“Tenía que buscar una forma de hacerle llegar al gobernador mi agradecimiento por todo lo que está haciendo por los jóvenes. Porque nosotros podemos proyectar mucho, pero si nadie cree en nosotros, no lo podemos hacer realidad. Él nos apoya, y por eso decidí escribir esa carta”, confía Marisol a .

La jornada dio comienzo muy temprano. Los integrantes de los más de 400 Consejos Barriales de toda la Provincia iban llegando al Centro de Convenciones. Allí compartieron un desayuno y se organizaron por zonas, para exponer sus proyectos y actividades. Hombres, mujeres, abuelas, abuelos, niños y bebés, todos decidieron pasar una jornada distinta, mostrando a otros y a ellos mismos que "se puede".

Cada grupo expuso en posters los distintos proyectos que llevan adelante con sus Consejos Barriales: costureros comunitarios, talleres de confección de alpargatas, talleres de tejido, operativos barriales de limpieza, pintura de edificios escolares, mantenimiento de playones deportivos, ventas de garaje, muestras artesanales, desfiles de mascotas, mantenimiento de plazas, entre otros.

Cuando todo estuvo listo -luego de que el gobernador Urtubey recorriera y se sacara fotos con todos los carteles y sus creadores- llegó el turno de Marisol. El estrado la esperaba, las autoridades estaban sentadas… y ella ahí, ansiosa pero decidida. Con gran valentía hizo frente a la audiencia y sus inseguridades. Se plantó frente a los presentes y se hizo oír.

En voz alta, leyó una carta dirigida al gobernador donde, entre otras cosas, le contaba que los Consejos Barriales habían renovado las esperanzas de ella y de todos los vecinos de Salta. "Ahora nos sentimos parte de este Gobierno", dijo Marisol con fuerza, “usted tenía razón, para algunos, los jóvenes en las calles son un problema. Sin embargo ahora somos muchos los jóvenes que en la calle, hacemos realidad nuestras ideas. Lo queremos, lo bancamos y estamos con usted".

Entre risas de emoción, Marisol cuenta que una vez terminado el acto, el gobernador "se acercó y me respondió la carta escribiendo a mano en el reverso de la misma. Me felicitó por mis convicciones, me escribió un mensaje y firmó: con cariño para Marisol”.

Durante la lectura de la carta, el mandatario se mostró tenso y hasta por momentos, disperso, pero al salir del acto se permitió un momento de debilidad. La tensión venció y afloró su sensibilidad. Se dejó ver conmovido, y con una mirada humedecida y emocionada, sorprendió a los periodistas que estaban en las cercanías y algunos improvisados testigos de su emoción.

Consultada sobre el gesto que tuvo Urtubey luego del acto, Marisol comentó: “Me emocionó, esto me inspira, me alienta. Sé que hay alguien detrás de nosotros que nos impulsa, que confía en nosotros, que quiere ver a los jóvenes en las calles divirtiéndose sanamente y con oportunidades. ¿Cómo no voy a estar presente colaborando, aportando con lo que pueda?".

No es la primera vez

Generalmente, al gobernador de Salta le cuesta mantenerse en línea cuando es desbordado por sus emociones. Sobre todo si los involucrados son niños o jóvenes. Suele sobreactuar una dureza en sus gestos, parecer distante o tal vez lejano para no permitirse la emoción en público.

Las desigualdades y los agradecimientos expuestos ante sus ojos, evidentemente, lo quiebran. Y luego de concluir un acto en que haya sucedido algo parecido, se acerca a la persona o situación que lo emocionó, conversa a solas y se retira raudamente. Un “Houdini” en el arte del escapismo para no "quebrarse" en público. Sus gestos no dejan de sorprender, aunque ya no son ajenos a nadie.

Hace un año atrás vivió dos momentos similares sin demasiada prensa y con alto impacto para sus emociones. El primero fue con un niño de nombre Thiago. La madre se había comunicado con él vía Facebook, contándole el dolor que le había tocado vivir a su familia, detrás de una supuesta mala praxis.

El gobernador leyó el mensaje e inmediatamente se montó un operativo que supervisó personalmente, para que esa criatura de sólo 5 años estuviera inmediatamente en la lista de espera para un trasplante. La burocracia estatal, sumada al lucro excesivo de las clínicas privadas, imposibilitaban el trámite millonario que el gobernador decidió encarar en persona.

Cuando las cuestiones de papeles estuvieron en orden, se acercó hasta la casa de Thiago, conversó con sus padres, conoció a sus hermanitos mellizos y se comprometió a proteger y asistir a la familia hasta el trasplante. Se movilizaron secretarios, contadores, ministros, el avión sanitario, Casa de Salta, médicos de Buenos Aires; y en una semana, estuvieron los papeles y recursos para darles una solución.

Thiago junto a su familia completa están viviendo en Buenos Aires desde hace un año, en un departamento con las necesidades y condiciones que su salud requieren, a cuadras de la clínica que puede realizarle la costosa y riesgosa operación.

Cuentan los que lo conocen, que para Urtubey -el hombre detrás del gobernador- ese fue un día marcado a fuego. Dicen que salió de esa casa -a la que fue manejando su auto sin avisar a custodios ni secretarios-, se sentó frente al volante y lloró. El rostro de ese niño, la angustia de sus padres y la impotencia de la burocracia, fueron para el hombre que hay en él, inolvidables; y para el gobernador, un motor en aquel objetivo que lleva consigo desde el momento mismo de su nacimiento: Trabajar incansablemente para que la salud esté al alcance de todos, siempre.

Hoy, el gobernador sigue en contacto con ellos. Felicitó a Thiago para su primer cumpleaños lejos de su tierra. Dicen que el pequeño le envió una foto cuando perdió su primer diente, mostrándole "la ventanita".

El cumpleaños de Maité

En uno de los tantos actos con los que recorre la provincia, el Gobernador Juan Manuel Urtubey saludó a Maité, una niña de 5 años que se le acercó e intentó decirle algo al oído pero la evidente diferencia física era un obstáculo, por lo que el titular del Ejecutivo tuvo que alzarla.

Lo que la nena le contaba era que ese día cumplía años y además, con las mejillas sonrojadas, con esa hermosa excusa, le pedía un regalo.

Cuando todos esperaban que el Gobernador corte la cinta para oficializar la inauguración, Urtubey salió súbitamente del lugar con la niña en sus brazos y se metió en una despensa del barrio, a pasos del lugar.

A los pocos minutos, ambos regresaron al acto junto a Juan Manuel Urtubey pero con su nueva mochila cargada de juguetes, y una anécdota que jamás olvidará en su vida.

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