Alfredo Eulogio Carretero se impudo en las internas de ayer en la Unión Cívica Radical y será quien conduzca los destinos del comité de la avenida San Martín por los próximos 2 años.
Alejado durante años de la política, para muchos sus prácticas de campaña no lo favorecían si no las había aggiornado en el tiempo. Tampoco parecía seductora una lista con pocos jóvenes. Sin embargo, el afiliado radical, al menos el más del 30 por ciento que concurrió a las urnas, le dio su respaldo.
Y vaya que si lo respaldó, el 65 por ciento de los votos lo llevaron al triunfo sobre un hombre al que apoyaba nada más ni nada menos que el senador Juan Carlos Simón, quien condujo de alguna manera los destinos del radicalismo en los últimos 16 años, por mano propia o de su gente.
Quien crea que la de ayer fue una derrota de Luciano Carballo Laveglia, lee mal. Los afiliados que concurrieron a las urnas castigaron más a Simón que a nadie, más todavía votando por un viejo adversario político del hoy senador, con quien se dice que no tiene diálogo.
Ahora Carretero tendrá la difícil misión de encolumnar detrás suyo a todos los que lo votaron, porque más que convencidos de apoyar a la lista que encabeza, un buen porcentaje fue a votar contra Simón.
No vale la pena hacer nombres acá; pero anoche se vio en el comité a gente que durante años fue muy cercana a Simón y que terminó no bien con el senador, y estar en la vereda de enfrente de Simón ayer significaba estar con Carretero por sobre todas las cosas.
El desafío de Carretero será doble, encolumnar, como ya dijimos, a todos, y lograr descomprimir la tensión dentro de la Comisión Directiva, la que compondrán varios integrantes de la otra lista.
Carretero tiene, a partir de hoy (mejor dicho desde cuando asuma oficialmente) el poder dentro del comité para realizar los cambios de los que habló en campaña y poner al radicalismo de pie de cara a las legislativas del 2013, que están a la vuelta de la esquina.

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