El radicalismo de Bolívar atraviesa quizás una de las peores crisis de su historia. Tras perder el municipio en 2011, los dirigentes han logrado más separaciones entre sí que la ex Unión Soviética.
Lejos de darle la espalda al viejo caudillo de Urdampilleta, la interna de 2012 demostró que muchos afiliados no estaban conformes con los 14 años de simonismo, y Alfredo Carretero derrotó por amplio margen al candidato del simonismo a la presidencia del comité de la San Martín, Luciano Carballo Laveglia.
Carretero, que estuvo alejado casi un cuarto de siglo de la acción política, debió aggiornarse para volver, reclutar algunos jóvenes y comenzar la tarea diaria en el comité, de cara a la reorganización del radicalismo local.
Algunos pensaron que Carretero volvía sólo para manejar el comité, reorganizarlo y dejarle la posta a los más jóvenes; pero quienes conocen a Alfredo Eulogio desde hace años ya presentían de que venía por más que por lo que se suponía.
Ya en funciones al frente del comité, el hombre que fundó el Ateneo Arturo Illia comenzó a pensar en cómo refundar el radicalismo local; pero siempre con nombres más vinculados a su gestión que a los 14 años de simonismo y los últimos dos de Erreca. Fue así que volvieron a aparecer por el comité algunos ex dirigentes que durante años no habían pasado ni por la vereda; pero eso lejos de renovar, era volver a poner en la escena a viejos hombres del radicalismo, no todos viejos por edad sino por años de militancia.
Estaba más que claro que después de aquel coqueteo entre Carretero y Erreca previo a la interna, que terminó con el alejamiento del escribano de aquella contienda por más que luego apareció el famoso cartel «José está», las relaciones no quedaron bien como para seguir construyendo hacia adelante, sobre todo por la falta de confianza que generaron algunas acciones de uno y otro lado.
Con vistas a las primarias de agosto próximo, desde el comité comenzaron a llamar a los referentes de los distintos grupos de radicales organizados que existen hoy en Bolívar. Fue así que hace poco más de una semana concurrieron al comité, convocados por Carretero, José Gabriel Erreca y Luciano Carballo Laveglia, claros representantes del errequismo y del simonismo, respectivamente, para comenzar con las conversaciones.
Allí el escribano Erreca hizo una propuesta aliancista, tendiendo a la unidad de todo el radicalismo, y se encontró con un rotundo «no» de Carretero, quien volvió, entre otras cosas, para garantizar las internas en la UCR local y así convalidar mediante el voto de los afiliados a los candidatos que vayan a las generales.
La cuestión no terminó allí, tras ese primer intento de unidad volvieron a reunirse en el comité a mitad de semana -Carretero habría estado ausente- y ante la misma propuesta de unidad el «no» volvió a ser rotundo, esta vez en la voz de Jaime Suñol, uno de los hombres de confianza de Carretero.
De esta forma «la única posibilidad de unión es entre los grupos de Erreca y Simón», dijo alguien que participó de ambas reuniones, «para enfrentarse en las primarias a Carretero», agregó.
Así las cosas, las negociaciones de cara a una lista común seguirían sólo por el lado de la oposición al oficialismo del comité. Mientras tanto, Carretero no sólo se aseguró de que habrá concurrencia a las primarias con listas distintas -dos o tres-, sino que además está participando de un espacio seccional que competirá directamente en las primarias con la lista en la que el senador Juan Carlos Simón intentará la reelección. Habrá más información para este boletín.


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