En la última competencia de 2012, hubo 4.000 inscriptos. Y más de medio millón en total.
La prueba, que tuvo su primera edición en San Pablo en 1925, se inició y finalizó en el Obelisco, con un circuito que pasó por el Congreso y Plaza de Mayo. Largó a las 16 y tuvo categorías para hombres y mujeres y también para corredores con capacidades diferentes. Organizada por tercer año consecutivo, la carrera ya sumó a Buenos Aires al grupo de grandes capitales que tienen la tradición de cerrar el año con una maratón . Y Taccone fue el primero en terminar el circuito porteño para varones con un tiempo de 24 minutos.
La Corrida de San Silvestre sigue siendo muy popular en Brasil. También tiene sus ediciones en distintas ciudades de España, donde ya son una fiesta popular y los corredores compiten incluso disfrazados.
En Buenos Aires, la carrera se instaló como cierre de la temporada de maratones, que este año comenzó a fines de agosto con la competencia organizada por la ONG “El arte de vivir” y terminó el lunes con un récord: aunque 2012 se fue con menos competencias que en 2011, cada vez más fanáticos del running se animan a formar parte de las mareas que le ponen distintos colores a la Ciudad. En poco más de cuatro meses, 2012 tuvo cien carreras y más de medio millón de inscriptos , cien mil más que en 2011. Y dos o tres opciones por fin de semana sólo en la región metropolitana.
Y también otros detalles: la participación de mujeres , por ejemplo, es cada vez mayor y viene en aumento desde 2008. Según datos del Club de Corredores, ellas ya son entre el 40 y el 50% de los inscriptos. Esa tendencia también marca nuevos rumbos: sólo en 2012 se organizaron tres carreras exclusivas para corredoras. Y una de ellas fue para madres e hijas, que compitieron en octubre para celebrar el Día de la Madre.
Los extranjeros que vienen sólo para participar de una competencia de running también son cada vez más, igual que los corredores que entrenan en equipos. Esta última tendencia ya se nota entre hombres y mujeres. Y tiene como muestra una estadística de Nike: según datos de la empresa, sus grupos crecieron este año que terminó un 200%.
Con estas tendencias el running ya quedó consolidado como una actividad clásica porteña. Tanto, que algunas marcas se animaron a organizar versiones alternativas, como las carreras nocturnas (sólo la Energizer Night Race reunió a más de 7.000 participantes que corrieron iluminados con linternas) y las que se convocan para los fanáticos del roller. Los circuitos varían entre Palermo y el Centro. Pero de a poco también aparecen los que incluyen Puerto Madero o la costa de Vicente López.
Los organizadores dicen que las competencias atraen cada vez a más personas porque trae muchos beneficios y son motivadoras. “La gente siente la necesidad de hacer ejercicio, y la ventaja del running es que cualquiera puede practicarlo, el objetivo es llegar”, sintetizaron en el Club de Corredores.
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