El Sindicato de Trabajadores de la Carne exigió la formalización de una mesa de diálogo con la firma Exportaciones Agroindustriales Argentinas (ex Carnes Pampeanas) para buscar una salida a los constantes despidos que se vienen dando en la empresa.
A través de una nota que enviaron a la empresa, los representantes de los obreros plantean la necesidad de “formar juntos una mesa de diálogo para que entre todos busquemos la forma de evitar los despidos que la empresa está realizando, y hacer los esfuerzos necesarios para que la difícil situación por la que atraviesa la empresa no recaiga sobre las espaldas de los trabajadores”.
Báez, en diálogo con El Diario, aseveró que los despidos afectan a trabajadores de diversa antigüedad y edades. Admitió que hay situaciones que influyen para la existencia de una crisis del sector, como la sequía, la falta de animales o el cierre de algunas exportaciones.
Pero advirtió que así como el empresariado se niega a la coparticipación de ganancias extraordinarias -proyecto que está en la instancia legislativa- a la hora de las pérdidas tampoco hay coparticipación: los que padecen son los trabajadores.
El dirigente gremial apuntó que el Gobierno venía interviniendo a través de pactos dispuestos a nivel nacional para auxiliar a las empresas en crisis, con subsidios de 600 pesos por trabajador. “Eso se ha cortado”, lamentó.
La nota enviada a la empresa dice que “esta realidad golpea a todos los obreros, en especial a compañeros de edad avanzada, a quienes se les hace imposible encontrar otro trabajo y por lo tanto todo su entorno familiar entra en crisis, corriendo serios riesgos de disgregación”.
“Desde hace un tiempo a la fecha -remarca la misiva- la empresa está enfrentada con este Sindicato, a pesar de que el mismo siempre ha aportado sugerencias con respecto a mejorar las relaciones humanas, la calidad operativa de los trabajadores y también, en su momento, se acordó desterrar a las empresas tercerizadoras, que es la degradación y la forma más terrible de explotación de los trabajadores”, planteó el sindicato.
El gremio advirtió: “No queremos emplear otras formas o metodología para defender nuestros derechos y nuestras fuentes que trabajo, que no sea a través del diálogo y del entendimiento, por ello apelamos una vez más a la sensatez de la empresa para evitar que este conflicto se profundice”.
El diálogo entre el gremio y la empresa se cortó -según dijo Báez- sobre todo a partir del cambio del gerente de la firma: “La cosa está fea para todos”, resumió en diálogo con El Diario. En la actualidad, Cresud es el principal accionista del frigorífico, que tiene alrededor de 400 empleados.
Otro de los reclamos del gremio es que el gobernador Oscar Mario Jorge “nos acompañe como lo ha venido haciendo hasta ahora mediante una política proteccionista de nuestras fuentes de trabajo, no permitiendo que compañeros trabajadores de la industria de la carne sigan siendo despedidos”.

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