Los cortes vacunos "industriales" son rechazados en la mayoría de las carnicerías porque "son duros". La gente se ha volcado a las achuras como una alternativa. Mientras, en las pescaderías dicen que es imposible vender la merluza a 12 pesos.
Es 'para la olla' -como le llaman- y, además, de ser difícil de conseguir, es carne dura", señaló el encargado de Parrillada 13, un tradicional comercio situado en el Mercado Central.
A pesar de esa descripción, esta carnicería es casi una excepción, porque entre sus productos a la venta se encuentran los cortes con los precios sugeridos por la Secretaría de Comercio Interior.
"Esta carne proviene de los recortes que hacen en Buenos Aires. Son novillos que no entran en el mercado porque son viejos o muy grandes por eso tienen ese precio", subrayó el comerciante. La llamada carne industrial proviene de vacas viejas que no suelen tener salida comercial.
En cuanto a los precios fijados para el pescado, desde la Pescadería Mellino, un responsable del local señaló que "es un puro anuncio de la Presidenta. Porque esta normativa no tiene su aplicación inicial en los puertos argentinos. Los precios vienen facturados con los valores de mercado" por lo que luego se "procura el margen y sale la mercadería".
Según las declaraciones oficiales, los precios sugeridos, por ejemplo, en el caso del kilo de filet de merluza es de $ 12,50 y el calamar a $ 6. "Esto lo deberían aplicar en el inicio de la cadena comercial", aseguraron desde esa pescadería porque si no, el anuncio "es una mentira".
Desde el sector, manifestaron que tras los sorpresivos aumentos de la carne que arrancaron en enero la venta de pescado se ha incrementado entre un 35% y 50% con respecto al año anterior. Sobre todo en aquellas semanas en las que hubo hasta tres incrementos en los valores que exhiben las carnicerías.
Aun así, confirman que el precio del pescado sufrió incrementos del orden del 15% hace más de 20 días, siendo éste un segundo aumento precedido por otro del 10% de principios de año.
Algunos comercios consultados explican que "es difícil conseguir cierto stock de pescado. Estamos acostumbrados a la carne barata y los pedidos se hacen con cierta antelación".
Entre las variedades más consumidas por el público local se encuentra el filet de merluza (a $ 25 el kilo), filet de gatuzo ($ 28) y pez ángel ($ 26). Pero también señalan que hay una tendencia a comprar pescado entero como el mero, que tiene un costo de $ 18 el kilo.
Consultada la pescadería Mar Cantábrico, un responsable declaró que "el aumento en las ventas ha sido notorio. Superior al 10% en las últimas semanas". Sin embargo, a pesar de las subas del precio del pescado, estiman posible que antes de Semana Santa "los valores se mantengan y hasta bajen unos centavos" tal como ocurrió el año pasado.
Desde este comercio, señalan que el precio de costo del filet de merluza por kilo es de $ 20 y en el mostrador queda entre 24 y 25 pesos sin espinas. Aseguraron que hace un año que está en esos valores.
Con la lupa en la carne
Según los referentes del negocio de la carne vacuna, la caída en ventas es muy grande. Algunos señalan que es de entre 30% y hasta el 50%, pero aún es más notoria en esta época previa a la Pascua cristiana.
Una prueba de la baja es la medida en la disminución de los pedidos. Antes, la carnicería Parrillada 13, por ejemplo, pedía para la venta diaria 15 medias reses y ahora tiene un promedio de 5 ó 6. En estas últimas semanas han mantenido los precios. "Pero porque también buscamos buena calidad y precios competitivos", declararon.
Para el encargado de este comercio, las variedades de vacuno que más se están vendiendo por el efecto del aumento de precios es la molida de segunda, los huesos, la carne para la olla y las achuras que "no son tan caras como la carne".
Aseguran que "los precios van a caer un poco en los próximos 15 ó 20 días".
En este sentido, el encargado de Naser y Hermanos declaró que ya en el asado, molida y blanda hay una pequeña caída en el precio del 15% al tiempo que se sorprende por el incremento de la venta de achuras destacándose el hígado, la lengua y el mondongo. En este segmento, el incremento ha sido del 40% y en algunos derivados el porcentaje ha llegado al 60%.
En su opinión "el mendocino regatea mucho en la compra de carne. Prefiere llevar achuras antes que carne -dijo-. Sin embargo, ésta es una actitud nueva. Antes esto no se veía".
Comentá la nota