Es el incremento que registraron los comercios de Neuquén y que está a tono con lo que sucede a nivel nacional. La causa principal del fenómeno sería la falta de stock ganadero, producto de la sequía.
A la hora de buscar explicaciones, casi todos los actores del sector, desde el campo hasta las góndolas, coinciden en que la falta de stock ganadero causada por la sequía que se intensificó el año pasado es la principal causa.
En Neuquén y Río Negro, de hecho, el número de cabezas cayó un 50%, según revelaron referentes del Senasa a este medio días atrás. Por esta razón, muchos frigoríficos se vieron obligados a aumentar la compra de hacienda en otros mercados, como el pampeano. Sin embargo, los bolsillos no atienden a razones macroeconómicas y el incremento que se sintió en la carne en enero sorprendió a los consumidores neuquinos.
El gerente regional del hipermercado La Anónima, Eduardo del Prete, confirmó que los productos cárnicos sufrieron un incremento de entre el 25 y el 30% en el último período.
"Desde hace dos meses a esta parte vienen aumentado en forma gradual. Hay cortes que suben más, sobre todo los de novillo que son de mejor calidad. El mercado está muy irregular y no contamos con todas las variedades", detalló.
A su vez, explicó que faltan animales. "No hay hacienda para ofrecernos. Siempre nos entregan menos que lo que pedimos y esto se intensificó en enero", explicó.
Paralelamente, Del Prete afirmó que aumentó la venta de productos que habitualmente reemplazan a la carne, como es el caso del pollo que, sin variar su precio, se consumió entre un 20 ó un 30% más.
Sin hacienda
Desde los frigoríficos, en tanto, se quejan de la falta de hacienda. El vicepresidente del directorio de la firma local Copromaneu, Juan Carlos Hafford, afirmó que "se terminan los stocks, lo que genera una puja por conseguir hacienda y esto hace que uno pague cada vez más".
Para el empresario, los valores aumentaron hasta un 40% y afirmó que en marzo podrían incrementarse un 15% más, lo que revela que aún hay costos que no fueron trasladados al producto final.
"Es notoria la falta de hacienda. En los lugares de engorde o feedlots (en corral) no hubo renovación y la gente se deshizo del stock que tenía", detalló Hafford quien además aclaró que su frigorífico perdió entre un 40 y un 50% de clientes por no poder responder a los pedidos de mercadería.
Por su parte, el titular de uno de los principales abastecedores del mercado neuquino, Carlos Pilotti, advirtió días atrás al matutino bahiense La Nueva Provincia sobre esta falta de stock. "En los próximos meses las noticias pueden ser lamentables. Si no conseguimos hacienda porque está cara es una cosa, pero si no tenemos con qué trabajar es mucho más grave y no estoy seguro de que esto se revierta", detalló el dueño de Pilotti, empresa radicada en La Adela, provincia de La Pampa, que provee a gran parte de los comercios locales.
En líneas generales, los productores aducen una falta de política de producción ganadera por parte del gobierno nacional. Lo cierto es que, a causa de la sequía que el año pasado afectó a las zonas productivas de casi todo el país, se envió a remate gran parte del stock ganadero para cumplir con la demanda, lo que produjo una sensible baja en la hacienda.
Según números del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el 2009 cerró como el segundo año de mayor faena de la historia. Durante ese período se faenaron 15,9 millones de bovinos. La producción de carne resultante fue de 3,4 millones de toneladas. En ambos casos se registró un aumento del 10% con respecto al 2008. En tanto, alrededor de 2,75 millones de toneladas, el 80%, se destinaron al mercado interno. La sequía también afecto la preñez de las madres, por lo que se espera que este año la cantidad de terneros sea sensiblemente menor a 2009.
Se faenan vacas preñadas
Se envían a remate para mantener el nivel de producción. La CRA aduce una pérdida para el sector de $6 mil millones.
Neuquén > La particular situación que vive el sector ganadero en el la República Argentina y en la región motivó que se enviaran a remate, incluso, vacas preñadas.
"Se han faenado vacas de buen uso que bien podían ser futuras madres", detalló el vicepresidente del directorio de la firma local Corpomaneu, Juan Carlos Hafford.
El empresario del sector reveló un escenario que, atento a la historia ganadera del país, roza el surrealismo. "Hemos matado vacas con terneros adentro. Incluso, hemos sacado terneros que vivían", contó Hafford.
Un estudio reciente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) -entidad integrante de la Mesa de Enlace del Campo, liderada por Mario Llambías- señala que, para mantener el nivel de producción de carne, se faenó en el país a hembras -futuras madres- lo que provocó una pérdida al sector valuada en 6.242 millones de pesos en los últimos tres años.


Comentá la nota