El diputado nacional -que dejó el gobierno de Jaque enemistado por las políticas pro mineras- logró ubicar a Alberto Gurruchaga y contrarrestó el perfil de identificación con el sector privado que tiene el resto de los funcionarios.
El sábado, Carmona acompañó al mandatario a la jura de Cristina Fernández en el Congreso y en diálogo con este portal cuestionó los últimos permisos de cateo a empresas mineras que entregó la administración Jaque antes de culminar el mandato. El responsable de esos permisos fue Vázquez, el viejo enemigo de Carmona, quien fue ratificado en su cargo.
Tras las críticas del diputado nacional a la cesión de permisos de cateos para empresas mineras que incluían, entre otras zonas, a un sector del área protegida de la Laguna del Diamante, el gobernador Pérez y el secretario Zandomeni decidieron comunicarla al alfil del carmonismo que retornaría al cargo que ocupó en la primera parte de la gestión de Carmona al frente de Ambiente.
El diputado nacional estuvo en ese cargo desde el inicio de la gestión de Jaque hasta que el peronismo designó a Pérez como candidato y a renglón seguido, el “Flaco” Gurruchaga se alejó de su cargo en la extinta Secretaría General de la Gobernación, que manejó de punta a punta de la anterior administración el sanrafaelino Alejandro Cazabán. Esta vez, Gurruchaga no tendrá a su jefe político en la cabeza de la Secretaría de Ambiente, sino quien conduce el área es un profesional que trabajó en la gestión ambiental de empresas petroleras.
Cuando Gurruchaga trabajó con Carmona en Ambiente, Zandomeni protagonizaba un rol importante en la gestión ambiental, aunque del otro lado del mostrador. Mientras los dirigentes políticos que condujeron la Secretaría defendían los intereses del Estado en materia ambiental, el actual jefe del área pugnaba por beneficios para el sector empresario.
La presencia del carmonista Gurruchaga en el segundo escalón de la Secretaría de Ambiente, en un despacho por el que pasa todo lo que se tramita en la repartición y las decisiones que desde la misma se toman, es un contrapeso para la clara identificación con el sector privado que revela el perfil del secretario designado por Paco Pérez. El tema ambiental es uno de los más sensibles para el flamante gobernador, sobre todo por el debate inconcluso en la provincia sobre la práctica de la actividad minera.
Pero esa es sólo una parte de la lectura de fondo que deja la convocatoria de un carmonista para apuntalar la gestión del titular de Ambiente. La otra es política y refleja el cierre de filas del gobernador con uno de los precandidatos que le disputaron la chance de pelear el sillón de San Martín por el PJ.
Después de irse del gobierno de Jaque, Carmona había quedado relegado notablemente en la interna del peronismo local y fue una orden de la Casa Rosada la que le permitió encabezar la lista de diputados nacionales. Después de la asunción en el Congreso y de que Pérez tomara el mando de la provincia, Carmona volvió a tener influencia en la política local.


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