El vecinalista del Moure, Carlos Vargas, indicó que en los barrios “no hay buena recepción” con el intendente Martín Buzzi y que Comodoro Rivadavia “ha deteriorado su calidad de vida en los últimos dos o tres años en forma alarmante. Nos prometieron que los servicios iban a mejorar, pero empeoraron a niveles inimaginables”, sostuvo.
“Nosotros caminamos la calle, vivimos en los barrios todos los días y notamos que hay una posición muy contraria a la figura del intendente y eso se va a manifestar en la elección del 20 de marzo. Los problemas no son personales, sino diferencias políticas. No puede ser que desde el oficialismo digan que del otro lado del peronismo está lo peor. Se trata de quienes lo llevaron a ser intendente, y entonces no decía nada, se olvidan de eso”, aseveró.
Vargas se siente identificado con el sector de Néstor Di Pierro y Carlos Linares, candidatos a intendente y vice por el Frente para la Victoria (FpV), pero aclara que no por eso va a decir que del otro lado está lo peor. “Ojalá se pueda debatir, aunque no han querido. Los ataques que vienen desde el otro lado se dan porque no hay capacidad de respuestas políticas”, afirmó.
OBRAS INCONCLUSAS
Analizando el Presupuesto Participativo, uno de los ejes fundamentales de la actual gestión municipal, Vargas dijo que tiene numerosas obras inconclusas desde 2008, y por eso han decidido como vecinal no presentarse a ninguna iniciativa más.
“Hay proyectos que no son muy grandes, pero encontraron trabas de una u otra manera, lo cual les ha hecho mendigar tres o cuatro años. Eso no puede ser, hasta hemos propuesto un curso de serigrafía para los chicos que están en la calle puedan hacer la obra de señalización que nos deben, y sacarlos de esa situación, pero nunca nos recibieron una idea”, criticó el vecinalista.
Con respecto a las declaraciones del responsable municipal del Presupuesto Participativo, Hugo Plunkett acerca de las fotos de los candidatos del Frente para la Victoria con la presidente Cristina Fernández de Kirchner, Vargas indicó entre sonrisas que “seguramente está celoso”. Luego aclaró que se trata de una chicana política que la gente no la toma con seriedad. Estar dentro de un proyecto nacional no tiene que ser motivo de enojos o celos de ningún lado”, agregó.
El dirigente vecinal consideró que si existe algún enojo, debería ser con ellos mismos “por las deficiencias de los servicios públicos y la situación de una ciudad donde ha entrado muchísima gente en los últimos años, sin ningún control y eso en las vecinales se nota todos los días”, subrayó.
Por último, expresó que “las ambiciones personales desmedidas llevan a la postergación; a una ciudad con problemas para la concreción de grandes obras. Si fueran más humildes nuestros actuales funcionarios, deberían administrar y no aspirar a cargos para que las obras no queden a medio hacer, grandes o pequeñas”, sentenció.




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