Carlos Soria: a Bariloche lo veo grogui, pero con fortaleza para recuperarse

Carlos Soria: a Bariloche lo veo grogui, pero con fortaleza para recuperarse

El candidato a gobernador del Frente para la Victoria (FpV), Carlos Soria conversó en exclusiva con “El Cordillerano”. En principio habló de Bariloche dijo que la ciudad está “grogui”, como un boxeador y aclaró que “en la relación ente el intendente y el gobernador, fundamentalmente se debe co-gobernar, yo le dije a Goye (candidato a intendente) que él tiene que hacer de cuenta que yo soy el que va a regar la cancha.

Veo a los barilochenses mal, los veo “groguis”, como un boxeador que va de cuerda en cuerda y no termina nunca de caerse. Pero, esta ciudad, tiene fortaleza, los músculos y las ganas de mantenerse erguido, todavía no tiene los ojos nublados pero está mareado y hace muchos años que viene así”.

-¿Se deben tomar decisiones?

C.S.: -En eso no hay precisión, sobre todo en las más difíciles, se sigue hablando de la ubicación del Centro de Convenciones, como si esto le fuera a solucionar la vida a la gente más humilde de Bariloche, que es la gran mayoría. Todavía falta solucionar la parte más sensible que es el barilochense que está casi fuera del sistema.

-Tres aspectos en los cuales Bariloche tenga que hacer pie para salir adelante

C.S.: -En primer lugar hay que despertar la mística invisible que tienen los pueblos y aquí en Bariloche, el NyC (nacido y criado) está muy encerrado en sí mismo y el de afuera, ni siquiera firmó el contrato de alquiler en Bariloche y, por lo general, cuando se va deja alguna deuda. Por consecuencia tenemos que volver a la relación de confianza de un barilochense con otro, que yo conocí hace muchos años, la tenemos que recuperar como la hicimos en Roca, en Cipolletti, en Regina o en San Antonio. No es fácil, demoramos muchos años en poner a Roca de pié. Sacar a Bariloche adelante va a ser mucho más difícil por la conformación que tiene, dividida en los kilómetros, el centro, lo industrial, lo marginal.

-¿Está cien por cien conforme con la candidatura de Goye y la de los concejales que lo acompañan?

C.S.: -La candidatura de Goye surgió de una interna y si nosotros respetamos la democracia y el sistema del partido, tenemos que aceptar todas las reglas del juego que marca la Constitución. Hemos cumplido con todos los requisitos, no se cuantos partidos tiene a sus candidatos con todos los requisitos que cumplió Goye. El gordo tiene una facilidad para la comunicación que a mi me asombró, fue el primer candidato que escuche que tiene un plan, ahora quisiera saber como lo va a poner en práctica, con qué hombres, etcétera; pero tiene un diseño mental. Levantarte a la mañana sabiendo que hay que hacer para que Bariloche salga del gris en que está, tengo que limpiar tal calle, tapar tal bache, mejorar tal cloaca, el tipo que sabe eso, lo sabe todo. Goye tiene enfrente un hombre (por Cascón) que ocupa un sillón y no hace nada, ni siquiera piensa lo que es necesario para tapar los pozos.

-Su relación política con los principales gremios de Bariloche, ¿Goye estuvo como intermediario?

C.S.: -Yo en ningún lugar de la provincia tengo intermediarios ni referentes ni alcahuetes, siempre voy solo y directamente al grano con la gente que me interesa.

Con los gremios tengo una buena relación con el laburante, no con el gremialista. El trabajador cuando pasa de trabajar para ser delegado gremial y de ahí a ser miembro del sindicato y después forma parte de la federación, ese no labura más en su vida y empieza a tener dificultades conmigo y yo con él. Esto es por una cuestión de que competimos no sanamente, los sindicalistas lo hacen por una reivindicación y yo trato de defender, desde la política, a la sociedad en su conjunto. Uno no puede defender a un sector para favorecer a otro, hay que contemplar lo grupal, para ver quien se lleva la tajada que le corresponde, cuando la tajada es mucho más grande de lo que vos le podés dar, ahí empieza el conflicto. Yo tengo ese choque con muchos gremialistas, pero no con todos, en Bariloche puse un límite, puedo discutir con fulano, mengano y sultano, me puedo poner de acuerdo, con los que no voy discutir son con Walter Cortés y Ovidio Zúñiga, lo dije con todas las letras.

TEXTUAL “Como puede ser que toleren que el gobernador Saiz no venga durante 28 días, con lo de la ceniza del volcán Puyehue y la inseguridad que pasaron”.

“El radicalismo compra voluntades y esta vez no habrá plata que les alcance, van a perder hasta el último mango que tenían ahorrado”.

-Es una de las premisas política, equilibrar los sectores.

C.S.: -Claro, por eso yo vivo por y para la política, lo que trata de hacer para sobrevivir, es una tarea apasionante de soñar cosas para que le vaya bien a los demás. Lo que hace es articular lo difícil con lo que es fácil, es una especie de “puchinball”, pero siempre en medio de la escena, por eso todos le pegan trompadas, pero tiene que estar necesariamente.

-En esto de soñar Massaccesi decía “Soñar y hacer”, cuando se peleó con Gagliardi le dijo “despertar y pagar” ¿Ahora estamos en un mismo rumbo?

C.S.: -Mucho peor porque Massaccei, era muy superior a Miguel Saiz, porque entraba y cautivaba, no era el político seco y acartonado, sembraba confianza, hasta se robó un banco y la gente se cagaba de risa. Saiz no tiene ni idea, ni imaginación, le haces leer un Tony viejo y no lo entiende.

-¿El gobernador está destrozando un partido?

C.S.: -Es tal la mediocridad que tiene que yo te puedo asegurar que tengo muchos amigos radicales que están mortificados y amargados, que me van a votar a mi. La bronca que tienen es porque tienen que votar a pesar de Miguel Saiz. Esto significa que los tipos tenían necesidad que la provincia pudiera crecer, despertarse y desarrollarse, imaginaban que era necesario un cambio natural, en 28 años se tenía que dar un cambio natural. Pero ahora un cambio forzado diseccionado por el mejor conductor de la campaña de Carlos Soria, que es Miguel Saiz, no se lo imaginaban. Hoy quien me conduce la campaña es Miguel Saiz, no deja una macana sin hacer. Esto les provoca a los radicales una situación de empacho.

-¿Por qué la relación entre el gobierno provincial actual y el gobierno nacional?

C.S.: -Es una relación de conveniencia. A Cristina le reporta. Para ella poder decir que el gobernador de Río Negro la apoya y la acompaña es todo un logro y una conquista. Los que lo conocemos, que no sirve para nada, decíamos “que se los lleve de una vez por todas”. Pero desde el fondo de la historia de la democracia boba de los 90, de la cual participé, siempre se le dio una oportunidad a Río Negro. La relación le sirvió a Saiz para ir todos los meses a buscar la plata para los sueldos de los empleados públicos y para alguna ayuda extra y a la presidenta para mostrar, sin lugar a dudas algún aspecto moral y que Río Negro la acompañaba.

-El otro día cuando hicieron el acto en Bomberos (Bariloche) un “compañero” dijo: “después de esto (por la participación del ministro Boudú junto a Soria) lo único que nos faltaría es una de Barbeito con Cristina”.

C.S.: -Mire, la política es el arte de lo posible y es cambiante depende de cada una de las circunstancias.

-Se nota a los justicialistas muy confiados en el triunfo, ¿eso es bueno?

C.S.: -Sí es bueno, porque me quita la presión de encima. Yo soy un tipo muy frontal, de decir lo que pienso, siempre me trae problemas. Un gran politólogo, que consulté hace muchos años, cuando me ve entrar se da cuenta que yo era Carlos Soria, él que iba a verlo y me dice: “Yo le digo que no cambie mucho, porque si lo hace la gente no lo va a votar, nadie vota a un actor. Si exagera su guapeza, le van a tener miedo y tampoco lo van a votar, sin exhorbitarse continúe como es”. La verdad que no me dio mal resultado, porque a la luz de las encuestas, están los que me insultan, que son los de siempre y están los que me quieren acompañar porque creen que necesitan un tipo con pasión, carácter, orden y que pueda mostrar conducta.

-Históricamente, antes de las elecciones, el justicialismo siempre cree que va a ganar en la provincia y resulta lo contrario ¿Por qué esta vez sería distinto?

C.S.: -La campaña que están haciendo los radicales es la campaña de un perdedor. Cada vez que el peronismo perdía una elección, le rompía los afiches, le hacían pintadas, los esperábamos a la salida, era la campaña sucia. La campaña de Barbeito es berreta, de slogan publicitario, el enchastre que han hecho en cada una de las ciudades, romper los afiches, sacar spot publicitarios de la peor bajeza. Yo soy un mal hablado, si tengo que mandar a alguien al carajo lo mando, pero no puedo tolerar la bajeza con la que están actuando,

Comentá la nota