Carlos Pérez: “Podemos ir solos como una vecinal o apoyar un frente electoral”

Su padre le transmitió el interés y el amor por la política; también las contradicciones. Sin embargo, la medicina es su mayor pasión y la ejerce desde que egresó de la Universidad Nacional de Rosario. Sus primeros recuerdos relacionados con la política están relacionados con su padre, quien fue intendente de Salto durante la dictadura militar.
De esos años negros, Carlos Pérez dice: “mi viejo era un intendente de pueblo, ni se enteraba de que estaban matando gente por todos lados. Él hizo su tarea con mucha honestidad, con vocación de servicio, no hizo política para ganar plata”.

Su primera participación política fue en 2007, como candidato a Intendente del CAS en la boleta que llevaba como candidata a presidenta a Cristina Fernández de Kirchner; en 2009 acompañó a Francisco de Narváez y en 2011 fue electo concejal. En diálogo con SaltoCiudad repasó su historia y adelantó que su prioridad es el CAS aunque no dio precisiones sobre sus aspiraciones personales de cara a las legislativas de este año.

¿Cómo vivió el regreso de la democracia, teniendo en cuenta que su padre había sido intendente durante el denominado Proceso de Reorganización Nacional?

Los dos primeros años de su intendencia yo estaba cursando el secundario en Salto, luego me fui a estudiar medicina a Rosario. Me acuerdo que en el 78 fui a ver el partido que Argentina le ganó a Perú 6 a 0. La información que recibíamos era poca. Medicina es una carrera que absorbe muchísimo tiempo, es muy difícil hacer otra cosa que no sea estudiar. Más en esos años que la política estaba cercenada totalmente. Debíamos ingresar a la facultad con guardapolvo, corbata, pelo corto, y un gendarme nos pedía el DNI. Uno lo dejaba en la puerta, y después entraba.

¿Le preguntó alguna vez sobre aquellos años?

Lo hablamos mucho. Gran parte del pueblo argentino apoyó el golpe, por lo cual él también lo apoyó. El país era un caos, y quizás la gente pensó que los militares podían garantizar el orden. Después vieron que eran criminales. Mi viejo era intendente de un pueblo, ni se enteraba que estaban matando gente en todos lados. Yo lo que revalorizo de esa época es la tarea de mi viejo, un tipo de pueblo, sin una gran formación intelectual, tenía el secundario. Primero fue concejal por el partido Demócrata Nacional, y también colaboró con la intendencia de Faustino Ortelli. Estuvo muy cerca de él, se tenían mucho respeto. No fue funcionario directo pero aprendió mucho de él.

¿Le contó si recibió presiones por parte del gobierno militar?

A mi padre le pidieron el nombre de tres personas que estaban acá en Salto y voy a mencionar una sola porque lo hizo público. Él dijo ‘si me tocan a esas tres personas yo renuncio’. ‘Él dio la cara por mí’ dijo José Karaman cuando falleció mi viejo ante una iglesia llena. Eso es quizás lo que más me emociona de esa época.

¿En cuanto a su gestión que destaca?

Le puso mucha pila. Creo que hizo mucha obra, ordenó. Reivindico lo que me transmitió de la política, la vocación de servicio. Si algún día me toca ser intendente le pondría todas las pilas que él le puso. Fue un tipo honesto. Los dineros públicos hay que administrarlos como si fueran tuyos pero sabiendo que no son tuyos. Hoy vemos lo que está pasando con los dineros públicos y con las causas corrupción. Es el gran mal argentino.

¿Qué lo llevó en 2007 a crear la Agrupación vecinal CAS?

Con un grupo tuvimos la idea de participar en política, armamos la vecinal, en ese entonces no nos dio tiempo para presentarlos solos, y estábamos bastantes conformes con la gestión de (Roberto) Lavagna. Fuimos los confundidos de ese momento, pensamos que los Kirchner habían hecho las cosas, y Lavagna lo había hecho. Y cuando se lo sacaron de encima, se instaló claramente el modelo santacruceño.

Si no recuerdo mal, Lavagna en esas elecciones fue candidato a presidente por la UCR…

Sí, lo fue. Pero uno veía en ese momento que el responsable era Kirchner pero no lo era. Nosotros a los tres meses estábamos en la vereda de enfrente.

¿Cree que fue un error haber formado parte de la boleta del Frente para la Victoria?

No. El 80 por ciento del pueblo argentino premió esa gestión. Hay que pensar que nos sacaron del desastre radical de 2001. Un desastre criminal.

¿Cree que a nivel local fue funcional al FpV?

Los votos no tienen nombre. Yo creo que eran votos filo peronistas, que si no votaban al CAS hubieran votado a las otras listas del Frente para la Victoria. Eran votos kirchneristas. Fueron cuatro años buenos: superávit fiscal, sin inflación, la balanza comercial era favorable, Lavagna funcionaba como una contención a los negociados de este capitalismo de amigos. La inserción en el Mercosur fue buena, marcó políticas estratégicas. Pero a los cuatro meses mostraron la hilacha con la 125.

¿Y en 2009?

El CAS siempre está ante la disyuntiva de ir solos o en un frente. Nuestro CAS no es vecinalista puro, tenemos un electorado independiente, y otro fuertemente peronista anti k. Son las dos columnas a las que hoy le dimos nombre y apellido. Por un lado CAS, y por el otro, la Agrupación peronista Ramón Carrillo.

¿Por qué fueron con Francisco de Narváez?

En ese momento lo vimos como una alternativa dentro del peronismo, alguien distinto. Apoyamos esa faceta fuertemente; nosotros tomamos todas las decisiones en asamblea. A los dos años, el CAS se enfrenta a otra disyuntiva, estábamos trabajando con De Narváez y de golpe se produce un giro ideológico que la gente no entendió y nuestra decisión en asamblea fue acompañar la candidatura de Eduardo Duhalde. Y yo tuve que resignar todas las amistades de los equipos de De Narváez. Yo creo que Francisco después asume que fue un error. Se puede hacer frentes pero este le hizo mal al radicalismo, a De Narváez y a Ricardo Alfonsín.

¿Y qué decisión tomarán este año?

Nosotros estamos reforzando nuestra estructura local. Tuvimos que hacer un muchos trámites en la Junta Electoral, a las vecinales las han matado. Una cosa es caducidad y otra es extinción. La nuestra no se extinguió ni caducó. Hay que estar atentos a todas las resoluciones, todo lo que hemos presentado está correcto. La fecha tope es el 2 de junio y tenemos hasta el 12 de junio para tomar decisiones: si el CAS va solo o acompañando.

¿Qué piensa resolverá Sergio Massa?

No lo sé. Creo que ni él lo sabe.

¿A quién ve como referente en la provincia de Buenos Aires?

Me gusta el CAS en Salto. Hoy me es difícil responder esta pregunta. Es complicado ir solos, desde lo económico es un esfuerzo muy grande. Posiblemente integremos un frente electoral. Uno tuvo conversaciones, y sin dar nombres, nosotros nos llevamos muy bien el grupo de la oposición. Intentamos hacer una integración a nivel local. Sabemos que a nivel nacional van atomizarse como lo hacen siempre. Lo he planteado en lo local, está picando. Lo veo difícil porque nosotros tenemos una virtud: no dependemos de nadie arriba. Nosotros elegimos a quien podemos apoyar arriba. Tenemos independencia total de las estructuras provinciales y nacionales. Podemos ir solos o podemos apoyar un frente electoral. En lo electoral los únicos libres somos nosotros.

¿Quiere renovar su banca de concejal?

No lo sé. Lo va a decidir el partido. Yo quiero la mejor lista del CAS y que sea una lista ganadora. Tenemos mucha vocación de seguir trabajando para Salto.

¿Se sintió a gusto como concejal?

Me gustó ser concejal y me permitió seguir siendo médico.

Si fuera intendente ¿Seguiría ejerciendo la medicina?

También me lo permitiría. Burgos pudo hacerlo. En un pueblo de 30 mil habitantes se puede. Yo quiero vivir de mi profesión, me daría vergüenza ganar una fortuna en un cargo ejecutivo y que el básico de un empleado municipal sea de 2 mil pesos

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