Carlos Parera: “El uso del agua debe ser más eficiente”

San Juan.-El director del INTA en San Juan y Mendoza consideró “una excelente iniciativa” la línea de créditos y subsidios que otorga la provincia para implementar sistemas de riego. Las agencias de Calingasta, Iglesia y Pocito tendrán edificios propios.
El ingeniero Carlos Parera, máximo responsable de Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria en las provincias de Mendoza y San Juan, hizo un balance positivo del trabajo regional en el año 2010 y esbozó los planes que el INTA continuará desarrollando en el año que comienza.

¿Qué balance hace de 2010?

Básicamente, creo que hemos consolidado el compromiso con el sector productivo en las principales cadenas productivas regionales. En el tema vitivinícola venimos trabajando con el SENASA y Sanidad Vegetal de San Juan en Lobesia botrana. Es una plaga cuyo comportamiento se desconoce, por eso tenemos casi una decena de profesionales de la Institución en los distintos oasis provinciales, analizando su bioecología, su sensibilidad a aplicaciones. Un estudio integral que le va a permitir al sector productivo tener información muy precisa, al margen de la que generan otros países, que a veces no necesariamente es aplicable en la zona, si bien es mejor que no tener nada. Nuestra idea es desalentar el uso de plaguicidas.

¿Y en horticultura?

Seguimos muy cerca del sector hortícola, entre otras cosas, dando continuidad a nuestra participación en el Programa Tomate 2000. En el área olivícola, estamos en franco crecimiento en términos de incorporación de profesionales y actividades, como la determinación de momentos críticos de riego para el olivo, un tema que no está muy claro en la región, y la calidad del aceite. Montamos dos plantas piloto de elaboración de aceite, una en Junín y la otra en San Juan, donde vamos a desarrollar experiencias.

¿Cómo se trabaja con el sector vitivinícola?

Desde 2008 venimos trabajando con el proyecto regional vitivinícola que involucra distintos aspectos de investigación, transferencia y extensión. En investigación, por ejemplo, trabajamos fuertemente en el área genética y evaluamos un nuevo material de uva de mesa generado en el país, producida en el laboratorio de biotecnología de Mendoza y que luego será evaluado en las estaciones experimentales de Junín y San Juan. Junto al Gobierno de San Juan venimos desarrollando la capacitación de profesionales que están a cargo de los grupos del Programa BID, para que los productores eleven su nivel de productividad y calidad. Con la COVIAR estamos prestando todo el apoyo metodológico para el armado del Plan Estratégico del Mosto. Además se puso en marcha del Parque de Innovación Tecnológica, junto con la Facultad de Ciencias Agrarias, lo que nos va a permitir crear en el predio del INTA de Luján Mendoza el Parque Tecnológico de la Vid y el Vino, con todas las ventajas que ello implica: la concentración de la inteligencia, de los negocios tecnológicos, etc.

¿Hay planes de expansión en la región?

En los últimos tres años aumentamos el número de agencias de Extensión, con la creación de las agencias de Calingasta y la de Iglesias en San Juan y las de Maipú , Santa Rosa, Corralitos y Rivadavia, en Mendoza. Tenemos 19 agencias de Extensión, lo que nos da una cobertura geográfica importante en términos de presencia institucional. Además, el INTA ya tiene otorgado a nivel nacional un préstamo del BID y con esos recursos vamos a construir edificios propios para las agencias de extensión en predios donados por gobiernos provinciales y municipios. Justamente Calingasta, Iglesia y Pocito, en San Juan, tendrán su edificio propio.

¿Cómo enfrenta el INTA el problema hídrico?

Es una de las actividades que hemos reforzado el INTA en la región en los últimos años, ya habíamos previsto este problema en San Juan y Mendoza. Estamos trabajando fuertemente con el PROSAP sanjuanino en actividades de capacitación de productores También tenemos en Mendoza actividades con el gobierno de Israel y en formación de profesionales con un mayor nivel. Somos conscientes que uno de los problemas es la eficiencia en el uso del agua a nivel predial. Es algo en lo que hay que trabajar fuertemente, para tratar de elevar los porcentajes de eficiencia a nivel parcelario. Pero también es un problema de financiamiento.

El gobierno de San Juan implementó subsidios y líneas de crédito en ese sentido.

Es una excelente iniciativa la que puso en marcha el Gobierno de San Juan con estos créditos y subsidios para infraestructura de riego artificial. Es algo muy interesante y sólo necesita ajustar algunos detalles técnicos. Nosotros estamos trabajando en la formación del recurso humano para que cuando los productores sean asesorados sobre el tema e implementen estos sistemas no sufran decepciones.

¿Cómo trabajan en el tema?

Venimos trabajando, en las dos provincias, en varias líneas de investigación. Primero, en definir los consumos reales de agua por parte de los principales cultivos de la Región. Hablamos de las distintas demandas asociadas, básicamente, a la evapotranspiración. Junto con ello, la determinación del momento crítico para cada cultivo. Eso va a servir, de paso, para comparar lo que se debería aplicar, con lo que el productor está aplicando y si lo está haciendo en el momento oportuno. Oras líneas de trabajo tienen que ver con el uso eficiente del recurso y la gestión del recurso hídrico a nivel de hijuela o canal de riego.

¿Ya se han dado pasos en ese sentido?

Tenemos dos experiencias piloto en la zona Este-Norte de Mendoza. Creemos que es muy importante conocer y manejar bien el recurso hídrico allí, porque en este momento es quizás la zona más frágil con respecto a la disponibilidad de agua en esa provincia.

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