San Carlos ya comercializa su agua mineral

San Carlos ya comercializa su agua mineral
Los envases de San Carlos, Agua Pura, ya se exhiben en minimarkets de estaciones de servicio. La idea es comercializarla en el mercado local, luego en el regional y extenderse al provincial.
Las botellas de medio y de dos litros de agua mineral que produce la empresa estatal del municipio de San Carlos ya llegaron a las góndolas y compiten de igual a igual con las otras marcas de aguas envasadas del mercado. En un primer momento, sólo estarán al alcance de los consumidores sancarlinos, pero la idea es que luego su distribución llegue a los distintos comercios del Valle de Uco y, en un futuro, a toda la provincia.

Después de echar un vistazo a los distintos envases en exposición y pensarlo unos minutos, un joven se volcó por la incipiente marca "San Carlos, Agua Pura" ayer en un minimarket de una estación de servicio YPF en Eugenio Bustos. El precio es similar al del resto, unos 5,50 pesos.

El municipio ya arrancó con la distribución de su agua mineral natural de manantial, en estaciones de servicios y restaurantes del departamento, y seguirá luego con los almacenes. El precio que el municipio cobra a los comerciantes por el producto es de tres pesos más IVA para la botella de medio litro y cuatro pesos más IVA, para la de dos litros. "El costo del agua es bajísimo. Lo que determina el costo es el envase", aclaran desde la comuna.

A principios de marzo, el intendente Jorge Andrés Difonso había anunciado la decisión del Ejecutivo de comercializar el principal recurso del departamento: el agua de sus vertientes. "Queremos ser una opción más en el mercado. Tenemos agua de altísima calidad en las surgentes naturales que hay en la zona de Cápiz y, si no es aprovechada, termina virtiéndose y salinizando los terrenos", apuntó ayer el cacique demócrata.

Encarar esta actividad comercial le es posible porque es el único municipio de Mendoza que hoy cuenta con una Sapem (Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria). A través de esta figura jurídica, creó la firma San Carlos Borromeo SA, que actualmente presta el servicio de transporte público para zonas rurales, donde no llegan los micros de línea.

En realidad, se trata de una empresa que contrata y vende servicios. "No tenemos inversión en capitales propios", señaló Difonso. En el caso del agua mineral, esta sociedad estatal compra el producto embotellado a un determinado precio al establecimiento privado San Isidro -ubicado en la vieja ruta 40, en Cápiz- y luego le imprime la marca 'San Carlos, Agua Pura', que ya ha sido debidamente registrada. El lanzamiento de la primera línea de producción se produjo con una cantidad a prueba de diez mil botellas. Según aventuran los balances realizados por los funcionarios, la rentabilidad en esta primera etapa rondará el 20 por ciento.

Según anunció Difonso ayer, la totalidad de lo que se recaude con la venta de estas botellas será destinada a la realización de obras de agua potable. "Cuando arrancamos la gestión, la mitad de los sancarlinos no contaban con este servicio. Hoy el 80% está conectado a la red de agua potable, pero aún falta el 20 % restante", argumentó.

Como cualquier otra área municipal, la sociedad San Carlos Borromeo está a cargo de un director, en este caso el contador Claudio Laciar. El hombre es el que elabora las rendiciones de cuenta de la firma, que deben respetar las condiciones legales como toda sociedad. El capital societario inicial es de 100 mil pesos y Difonso anunció que en un futuro abrirán por convocatoria pública la posibilidad de que privados se conviertan en socios aportando capital.

"Agua de Cápiz. Calma la sed, enciende la vida" reza el slogan central de la publicidad del nuevo producto. El énfasis está puesto en el bajo contenido de minerales que posee la bebida y cuenta con todos los controles bromatológicos y de calidad requeridos para aguas envasadas.

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