Antes y después de dar cuenta del dispositivo de seguridad, el comisario inspector Carlos Chicco, dialogó con la prensa básicamente sobre la realidad delictiva en la ciudad y la relación de la fuerza policial con la Justicia, admitiendo que esto último ha mejorado notablemente.
Chicco explicó que “cuando decimos la Justicia todo el mundo sabe que hubo un antes y un después del hecho de Sofía Viale, que ha marcado una diferencia de trabajo. Estuvo recientemente el Procurador General de la provincia, al cual le pedimos con respecto a las medidas coercitivas que los Fiscales fueran más equilibrados en comparación con la capital provincial. Nosotros veíamos que en Santa Rosa se aplicaban penas más duras que en General Pico, esto es para evitar el famoso .”entra y salen”. Ustedes habrán visto las últimas penas que han solicitado, diez años por un robo a una anciana; dos personas que han sido detenidas por hechos en Miguel Cané estarán con medicas coercitivas hasta el año que viene; en el caso de algunos arrebatadores algunos han quedado con penas privativas de la libertad por 20 ó 30 días, ha disminuido en estos últimos tiempos este tipo de delito, no estamos diciendo que no van ocurrir porque en verdad estamos en un época caliente para este tipo de hechos”.
“La idea es endurecer el pedido de penas por un lado-añadió-, por el otro es que los comisarios comiencen a investigar los compradores de “buena fe”. La Justicia persigue siempre al delincuente común y parece que no juntamos los elementos suficientes para culpar a quien compra, tenemos que tratar de desalentar a quienes adquieren elementos robados, generalmente es gente que tiene sueldos, buenos ingresos o comercios. Lo que pedimos a la Justicia es que investigue al famoso comprador de “buena fe”, cuando alguien compra un plasma o un equipo de computación, es porque hay demanda en la calle. Si se comienza a condenar a esos compradores, la sociedad de General Pico va a saber quienes son los adquirentes de los elementos robados”.
Por otra parte se refirió a situaciones donde debe intervenir la policía pero necesita de diferentes actores para completar la tarea correspondiente: “cuando tenemos que controlar a un boliche que cierra fuera de horario o sabemos que puede estar vendiendo algún tipo de sustancia en su interior, necesitamos la colaboración de otros organismos como Comercio, Afip, etc; la idea es no trabajar solos. Con relación a los procedimientos, en estos últimos días se ha trabajado en delitos “in fraganti”, a mucha gente a disposición del Comando Radioeléctrico y si bien han quedado involucrados menores, también hay varios mayores; para eso es necesario que el vecino colabore llamando al 101, de esa manera vamos directo al lugar donde se produce el delito y sin dar tantas vueltas”.
“La idea general es que Pico cambie en cuanto a seguridad”
El titular de la UR-II, comisario inspector Chicco, fue contundente respecto de cual es el objetivo central y abiertamente reconoció que el momento delictivo en esta ciudad había alcanzado un protagonismo preocupante: “la idea general es que Pico cambie en cuanto a seguridad, hay muchas cosas que no manejamos nosotros que es la parte social. La parte penal tiene que cambiar, no puede ser que un delincuente entre y salga permanentemente. Le hemos pedido la colaboración a los jueces, necesitamos pasar las fiestas tranquilos. No hablo del delincuente que ha robado una vez, hablo del que es mayor, sabe lo que hace y tiene diez o veinte causas judiciales. La verdad es que hemos tenido una respuesta muy buena desde el ámbito judicial, hablo en el sentido de nuestras peticiones, esto lo pueden comprobar ustedes en el día a día. Se terminara de aclarar este panorama cuando la Justicia el año que viene, cuando arranque luego de la feria judicial, dicte las penas para quienes últimamente han sido sorprendidos en distintos hechos delictivos. Vengo de Santa Rosa y ahora puedo decir que estamos trabajando al mismo nivel que allá en cuanto a la acción de la Justicia”.
Reconoció que cuando le planteó la diferencia de severidad en las penas a la Justicia piquense con respecto Santa Rosa, recibió una explicación al respecto: “hay una razón lógica, son ciudades distintas, con tipos de delincuentes distintos, Nosotros interpretamos que no podemos tener una Justicia para Pico y otra para Santa Rosa, el equilibrio tiene ser para toda la provincia y con una misma estructura de trabajo”.
Cuando se le apuntó que un robo de características similares tiene el mismo impacto en una ciudad chica que una grande y que la frase “entra y sale”, es común escucharla en cualquier población, independientemente de la cantidad de habitantes, dijo: “eso es cierto, por eso apuntamos a un equilibrio. No es lo mismo el delincuente que opera únicamente en Pico que aquel que forma parte de una banda organizada. Lo que le pedimos a la Justicia que sea más dura con esas bandas organizadas, las que pueden pagar abogados, se mueven en automóviles de alta gama, etc”.
En otro orden de cosas se le preguntó por la actitud que se tomará en función de un pub ubicado en 10 entre 113 y 115, que desde hace un largo tiempo es centro de disturbios y además provoca serios inconvenientes en la vecindad: “se está trabajando, por eso digo que no podemos trabajar solos, acá necesitamos de otros organismos. Seguramente antes que termine el año podremos tener los frutos de esa labor en conjunto”.
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